Redacción
Cruz Azul volvió a poner sobre la mesa el viejo anhelo de contar con casa propia, en medio de una historia reciente marcada por mudanzas y acuerdos temporales. Tras su salida del Estadio Azteca por las obras rumbo al Mundial, el club pasó por el Estadio Ciudad de los Deportes, luego recaló en el Olímpico Universitario y, más tarde, tuvo que emigrar a Puebla para jugar en el Cuauhtémoc, donde tampoco tiene garantizada una estancia prolongada si el inmueble es requerido para la Copa del Mundo.
En ese contexto, una reunión entre Clara Brugada, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y Víctor Velázquez, presidente del consejo de administración de la cooperativa Cruz Azul, volvió a encender la expectativa sobre la construcción de un estadio propio en la capital. La posibilidad de levantarlo en la alcaldía Azcapotzalco generó entusiasmo entre aficionados celestes, cansados de la inestabilidad que ha acompañado al equipo en los últimos años.
Pero el proyecto no ha sido recibido de manera unánime. En redes sociales surgieron críticas ante la versión de que el Parque Bicentenario podría convertirse en la sede del nuevo inmueble. El usuario Pasotti cuestionó públicamente la propuesta y advirtió que no permitirán que se modifique el uso del terreno de la ex refinería si no corresponde a áreas verdes, espacios públicos o culturales. Incluso lanzó un mensaje directo al secretario de Gobierno capitalino, César Cravioto, para frenar cualquier intento de avanzar sin consenso.
Mientras el debate crece, la directiva analiza distintas alternativas dentro de la Ciudad de México. Entre las opciones que se estudian están el propio Parque Bicentenario, el Parque Cuitláhuac en Iztapalapa y el Deportivo Hermanos Galeana en Gustavo A. Madero.
