Redacción
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, designó a Terrance C. Cole como próximo administrador de la Agencia de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), un veterano con 21 años de experiencia en la lucha contra el narcotráfico y un especialista en el tráfico de fentanilo y el crimen organizado en México.
“Me complace anunciar que Terry Cole será el próximo administrador de la Administración para el Control de Drogas (DEA)”, publicó Trump en redes sociales.
La nominación de Cole debe ser aprobada por el Senado, donde los republicanos tienen mayoría. Actualmente, se desempeña como secretario de Seguridad Pública y Seguridad Nacional de Virginia, liderando 11 agencias estatales de seguridad pública.
Prioridad: el combate al fentanilo
Desde su nuevo cargo, Cole encabezará los esfuerzos para frenar el tráfico de drogas en Estados Unidos y coordinará investigaciones sobre el narcotráfico en el extranjero.
“El fentanilo es una amenaza mortal a la salud pública”, afirmó Cole en un artículo publicado en el Richmond Times-Dispatch, donde ha advertido sobre el papel de los cárteles mexicanos en la producción y distribución de esta droga sintética.
En 2020, en una entrevista con Breitbart, el funcionario acusó a funcionarios mexicanos de colaborar con el crimen organizado. “Los cárteles de la droga mexicanos trabajan en estrecha colaboración con funcionarios corruptos del gobierno mexicano en los más altos niveles”, denunció.
También señaló que el Cártel de Sinaloa ha transformado laboratorios de metanfetaminas en centros de producción de fentanilo, agravando la crisis de opioides en Estados Unidos.
En contra de la mariguana
Además de su postura contra el fentanilo, Cole ha sido un férreo opositor de la legalización de la mariguana. En redes sociales ha expresado que su experiencia en el cumplimiento de la ley lo ha llevado a rechazar el consumo de la hierba.
“Todo el mundo sabe mi postura sobre la mariguana después de más de 30 años en el cumplimiento de la ley, ni pregunten”, escribió en LinkedIn.
Si el Senado confirma su nombramiento, Cole asumirá el liderazgo de una agencia con más de 10 mil empleados dedicados a combatir redes criminales que trafican cocaína, metanfetamina y opioides sintéticos, sustancias responsables de más de 400 mil muertes en Estados Unidos desde 2015.
