Redacción
Nuevo León.-Un equipo de 15 estudiantes de la Universidad San Andrés de Guanajuato, ubicada en la colonia Bellavista en León, logró convertir un tradicional Volkswagen Sedán a combustión en un automóvil totalmente eléctrico. El proyecto surgió tras un reto planteado por el rector de la institución, quien facilitó su propio vehículo para poner a prueba la capacitación técnica de los alumnos en electromovilidad e ingeniería aplicada.
A pesar de conservar la carrocería y el diseño emblemático del auto, el sistema interno fue reemplazado por un motor eléctrico acoplado a la transmisión original, un controlador electrónico, baterías de litio de 96 volts y una batería secundaria de 12 volts destinada al funcionamiento del tablero y la iluminación. El automóvil adaptado alcanza velocidades de hasta 120 kilómetros por hora y, tras ser expuesto en eventos tecnológicos locales, el equipo busca presentar la innovación en un encuentro nacional en Pachuca para destacar las alternativas sustentables en la reconversión automotriz.
La reconversión de autos clásicos a sistemas de tracción eléctrica, conocida en la industria como retrofit, se posiciona como una alternativa económica y ecológica frente a la adquisición de vehículos eléctricos de fábrica. Con este tipo de iniciativas, los estudiantes no solo demuestran la viabilidad de extender la vida útil de modelos icónicos sin generar emisiones contaminantes, sino que también abren la puerta a que proyectos universitarios inspiren soluciones de movilidad sustentable aplicables en el mercado automotriz nacional.
