Raúl Muñoz
Aguascalientes, Ags.- La reciente aprobación de la Ley General contra la Extorsión genera expectativas, pero también serias dudas por sus vacíos y posibles contradicciones con otras normas, advirtió Karla Martorell Moya, coordinadora de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia en el estado, al señalar que el combate a este delito no puede basarse sólo en cambios legales mal definidos.
La representante ciudadana subrayó que la extorsión es un problema que impacta de manera directa a los empresarios, no sólo en pérdidas económicas, sino en su percepción de seguridad, por lo que insistió en que no se trata de un delito que deba minimizarse.
Martorell Moya explicó que desde organismos empresariales, como Coparmex a nivel nacional, se ha advertido que la falta de información es uno de los principales factores que facilita este delito, por lo que la capacitación y la difusión de medidas preventivas son clave para reducir su incidencia.
“Es un tema que no hay que minimizar, porque es importante para los empresarios y les pega económicamente muy fuerte en temas de seguridad, pero también consideramos que la información que tenga el empresario y los colaboradores es muy importante para que no caigan en estos temas de extorsión”, señaló.
Sobre la nueva legislación, reconoció que en teoría podría contribuir a disminuir este delito, pero alertó que su redacción presenta ambigüedades que podrían limitar su efectividad si no se analizan a fondo.
“Con la aprobación de la ley general de la extorsión creemos que puede seguir disminuyendo este tema, pero hay muchas ambigüedades en la ley; hay que revisar bien y analizar hasta dónde están los límites y las extensiones que se puedan hacer”, dijo.
Advirtió que algunas disposiciones podrían entrar en conflicto con otras leyes vigentes, como la del amparo, lo que abre la puerta a interpretaciones contradictorias y posibles vacíos legales que terminen debilitando la persecución del delito.
