Venezuela pacta con firma de EE. UU. para reactivar proyectos hidroeléctricos

Redacción

Venezuela.-El Gobierno de Venezuela oficializó este sábado la firma de un acuerdo estratégico con la compañía energética IMPSA, propiedad del fondo estadounidense Industrial Acquisitions Fund. La alianza tiene como objetivo principal destrabar y completar el desarrollo del macroproyecto hidroeléctrico Tocoma, ubicado en la región sur del territorio venezolano, en un esfuerzo por mitigar la crisis de servicios públicos que afecta a la nación de manera regular.

De acuerdo con información proporcionada por la propia corporación energética, las negociaciones contractuales permitirán intervenir en el desarrollo y la rehabilitación de dos complejos hidroeléctricos clave en el país. El plan inicial contempla que se puedan añadir hasta 672 megavatios de capacidad a la red de generación eléctrica en un plazo proyectado a partir de los próximos meses.

El proyecto de Tocoma está diseñado para aportar un total superior a los 2 mil megavatios a través de 10 unidades de generación eléctrica. Según las estimaciones operativas difundidas por IMPSA, las dos primeras fases de ejecución y rehabilitación de estas obras civiles y electromecánicas requerirán un periodo de trabajo de entre 14 y 19 meses.

Por su parte, la vicepresidencia venezolana detalló a través de canales oficiales que el alcance total del convenio impulsará la incorporación de 2 mil 640 megavatios de energía al sistema interconectado nacional. Este anuncio ocurre en un contexto donde la población civil en diversas demarcaciones de las zonas este y oeste experimenta prolongados cortes de luz diarios derivados del deterioro de la infraestructura actual.

A pesar de que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha colocado la resolución de la problemática eléctrica como una prioridad en su agenda, las inversiones e intervenciones de capitales transnacionales se mantenían estancadas. La reticencia de las empresas extranjeras para sumarse a los planes de reparación radicaba principalmente en la incertidumbre y las dudas financieras sobre los esquemas de pago por los servicios prestados.