Redacción
La basura que tiramos no desaparece, solo cambia de lugar, y muchas veces termina contaminando ríos, arroyos y presas.
Cada envoltura, botella o papel mal dispuesto puede afectar gravemente el medio ambiente.
Mantener limpios nuestros espacios es una responsabilidad compartida que exige conciencia y acción de toda la ciudadanía.
