Redacción
Las señales de desaceleración económica en el país continúan acentuándose. Durante el mes de abril, el consumo privado en México volvió a contraerse, ligando así su cuarta caída mensual consecutiva en lo que va del año, según revelaron los datos del Indicador de Consumo Big Data elaborado por BBVA Research.
El reporte mensual de la institución financiera mostró una disminución del 0.4% en comparación con el mes anterior. Este retroceso, detalla el análisis, responde principalmente al impacto persistente de la inflación en el precio de los alimentos, un menor ritmo en el crecimiento de las remesas y el evidente enfriamiento del mercado laboral mexicano.
La pérdida de dinamismo es aún más clara al observar el panorama de mediano plazo: entre enero y abril de este año, el indicador registró una variación interanual promedio de -2.7%. Esta cifra contrasta drásticamente con el desempeño del año pasado, posicionándose 11.1 puntos porcentuales por debajo de lo registrado en el mismo periodo de 2025.
De acuerdo con los analistas de BBVA Research, las familias mexicanas han adoptado una postura de marcada cautela ante el entorno económico incierto, lo que se ha traducido de forma directa en una reducción del gasto tanto en bienes como en servicios.
Radiografía del gasto:
Caen hoteles y restaurantes, pero el entretenimiento se dispara
La contracción de abril afectó de manera generalizada a los principales componentes del consumo, aunque con notables excepciones en el comportamiento de los usuarios:
Servicios: Registraron una caída mensual del 0.9%. Al interior de este sector, los rubros más golpeados fueron los hoteles (-2.1%) y los restaurantes (-0.8%).
Bienes: El consumo de productos tangibles disminuyó un 0.5% a nivel mensual.
El contraste: Rompiendo la tendencia negativa, el gasto destinado al entretenimiento experimentó un sorpresivo repunte del 32.8% mensual.
El comercio electrónico gana terreno frente a las tiendas físicas
El reporte de Big Data también dejó en evidencia un cambio en los canales de compra de los consumidores. Mientras que las transacciones en establecimientos físicos sufrieron un revés de 0.3% en abril, las compras en línea crecieron un 3.1% mensual, marcando su segundo balance positivo en lo que va del año.
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, la brecha entre ambos canales es evidente: el consumo online mantiene un avance discreto del +0.5%, mientras que el gasto en tiendas físicas arrastra una caída del -3.1%.
Por otra parte, el gasto en gasolina —utilizado habitualmente por los analistas como un termómetro de la movilidad económica— retrocedió un 0.2% en el mes. Con este resultado, el consumo de combustible acumula una severa contracción anual del 8.4%, colocándose un 10.1% por debajo de los niveles que se registraban en enero de 2025.
Expectativas: El Mundial de Fútbol de 2026 traerá un alivio solo temporal
Hacia los próximos meses, las perspectivas de BBVA Research sugieren que la tendencia de desaceleración en el consumo persistirá debido a la debilidad de la demanda interna y la incertidumbre que prevalece en la economía nacional.
No obstante, los economistas anticipan un tanque de oxígeno para los comercios de cara al verano. Se prevé que la celebración de la Copa del Mundo de la FIFA 20kes6 (que se jugará en junio y julio) detone un repunte temporal en el gasto de los hogares. A pesar de este estímulo, la firma financiera advirtió que el efecto del torneo de fútbol será insuficiente para revertir o compensar las pérdidas acumuladas por el comercio durante la primera mitad del año.
Con información de Unotv.com
