WiFi 8 promete erradicar los cortes de conexión y mantener la red estable en multitudes

Redacción

La nueva generación de conexión inalámbrica, conocida como WiFi 8, apunta a poner fin a los cortes de internet y garantizar estabilidad incluso en espacios con miles de dispositivos conectados. Este avance marcará la próxima gran evolución tecnológica, con un enfoque distinto al de su antecesor, el WiFi 7.

A diferencia de las versiones previas, centradas en aumentar la velocidad máxima, WiFi 8 —nombre comercial del estándar IEEE 802.11bn, aún en definición— prioriza la fiabilidad, la eficiencia energética y la capacidad de mantener una conexión constante en entornos saturados. Su meta: que la red funcione siempre, sin importar cuántos usuarios la compartan.

Aunque mantiene el mismo límite teórico de velocidad que WiFi 7 (hasta 46 Gbps), esta tecnología transforma la forma en que se reparte y conserva esa potencia. Su objetivo es que todos los usuarios puedan aprovecharla por igual, sin caídas ni interrupciones, incluso en eventos masivos como conciertos o partidos de fútbol.

Entre sus innovaciones destaca la coordinación de múltiples puntos de acceso, que permite a varios routers comunicarse entre sí para distribuir la señal de manera inteligente. Esto reduce interferencias y mejora la cobertura, incrementando el rendimiento hasta en un 25% en lugares con alta demanda de conexión.

Otra mejora clave es la formación de haces coordinada, mediante la cual los routers envían señales enfocadas directamente a los dispositivos que las requieren, en lugar de dispersarlas. Además, la operación dinámica de subcanales asigna más ancho de banda a quienes más lo necesitan, optimizando el uso de recursos.

WiFi 8 también introduce dominios únicos de movilidad, que eliminan los cortes al desplazarse dentro de un recinto, al hacer que toda la red funcione como una sola entidad lógica.

Aunque las pruebas iniciales ya se realizaron con éxito, la adopción masiva de WiFi 8 llegará a partir de 2029, cuando el estándar sea aprobado oficialmente. Las primeras funciones derivadas podrían aparecer desde 2027 en equipos de fabricantes como Qualcomm y TP-Link, que ya trabajan en sus desarrollos.