Gilberto Valadez
Aguascalientes, Ags.- El domingo 6 de agosto de 1995, el otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) se derrumbaba en las votaciones para concretar la primera transición partidista en Aguascalientes. Su entonces rival Partido Acción Nacional (PAN) se proclamó ganador en las elecciones por la alcaldía capitalina; llegando a gobernar al 75 por ciento de la población.
En aquella elección, el blanquiazul también equilibró fuerzas con el tricolor en el Poder Legislativo y pasó a ser primera fuerza en algunos municipios; reforzando un bipartidismo que se mantuvo en la ciudad capital por los siguientes años.
Irónicamente, los entonces rivales políticos terminarían convirtiéndose en aliados tres décadas después.
El gobernador “de vacaciones”
El partido tricolor que gobernó con mano dura en los años setenta y ochenta había comenzado a desgastarse a mediados de los noventa. Luego de varias elecciones bajo sospechas de fraude, de devaluaciones, la oposición ya sumaba paulatinos triunfos como pasó aquel mismo 1995 en Jalisco.
Tras arrasar en las votaciones estatales de 1992, el PRI llegó desgastado y dividido para las elecciones intermedias. El entonces gobernador Otto Granados no tomó en cuenta a la militancia del PRI y designó a Enrique Pasillas como el candidato para la renovación de la alcaldía. El problema era que Pasillas se presentaba como líder tricolor en el Congreso que venía de aprobar la concesión del servicio de agua potable a favor de la empresa CAASA: una pesadilla social que se extendería por décadas.
Para entonces, el PAN había mostrado un paulatino crecimiento preferencial. Incluso llegó a denunciar presuntos fraudes del PRI en elecciones municipales como en Jesús María. Ese 1995 se inclinó por la candidatura de Alfredo Reyes Velázquez, un empresario de mediana presencia y que fue dirigente de la Coparmex.
Apodado el Mosco, Reyes Velázquez no tuvo limitantes en lanzar promesas en campaña como su compromiso de quitarle la concesión de agua a CAASA.
Poco a poco, Reyes Velázquez acaparó mayor atención en la ciudadanía. El PAN hasta denunció presuntas censuras en entrevistas de radio por decisión del gobierno priista. También hubo un tercer candidato con Antonio Ortega, del PRD. Aunque no pudo generar el interés que sí tuvo el Mosco.
Para colmo, a unos días de la elección, Otto Granados se ausentó del estado. Algunas versiones dijeron que prefirió “irse de vacaciones”; aunque ello nunca fue confirmado por su oficina de prensa.
Una oración en Catedral
Aquel domingo 6 de agosto, Alfredo Reyes se proclamó como primer alcalde de Aguascalientes electo por el PAN con más de 125 mil votos, venciendo de forma contundente a Pasillas, quien se quedó en 95 mil sufragios.
Además, Acción Nacional ganó en los municipios de Calvillo, Rincón de Romos y Cosío. También forzó un empate de curules con el PRI: ambos institutos políticos alcanzaron una docena de diputaciones.
De acuerdo a la crónica de Alejandro Caballero, publicada el 14 de agosto de 1995 en la revista Proceso, luego de conocer los resultados electorales Alfredo Reyes se dirigió a la Catedral de Aguascalientes y se puso a rezar de agradecimiento.
Parecía la etapa final del tricolor…
De escándalo en escándalo
Pese al entusiasmo ciudadano sobre el primer gobierno de oposición en el ayuntamiento de Aguascalientes, el Mosco Reyes quedó muy lejos de cumplir las expectativas.
Su principal bandera, quitarle la concesión de agua a una empresa privada no sólo no se cumplió, sino que se aumentó. En abril de 1996, Reyes y el Cabildo de Aguascalientes aprobaron extender el contrato de concesión de Caasa de 20 años iniciales, hasta un total de 30 que recién finalizaron en 2023.
Pero Caasa no fue el único fracaso de Alfredo Reyes.
Su gestión quedó exhibida en 1997 por el retiro de una serie de fotografías de desnudos en la Casa de la Cultura y que el entonces director de Reglamentos, Gerardo Raygoza, las consideró “inapropiadas”. Aunque la gestión fue defendida por empresarios y por agrupaciones como el Opus Dei, a nivel nacional quedaron exhibidos como intolerantes.
Para cerrar, Alfredo Reyes consiguió imponer su nombre a una calle de la ciudad en el fraccionamiento San Francisco del Arenal, al sur de la ciudad. Hecho del cual siempre quiso desligarse y atribuirlo a una petición ciudadana.
Amigos y rivales
Con todo, Acción Nacional logró mantener el control de la alcaldía de Aguascalientes en las posteriores elecciones de 1998. Además, conquistó por primera vez la gubernatura y la mayoría en el Congreso del Estado.
Pero a partir de entonces se iría reforzando un bipartidismo en Aguascalientes. En 2001, el PAN mantuvo el control de la capital pero perdió el control del Congreso. Un toma y daca que se mantuvo en los siguientes años: priistas y panistas se alternaron gobierno y alcaldía, hasta que en la última década, Acción Nacional pudo consolidarse como primera fuerza política del estado.
Alfredo Reyes, por cierto, ganó otra elección en 2000 siendo votado como senador. Aunque nunca alcanzó su meta de ser electo gobernador del estado. Tampoco nunca aceptó su promesa incumplida de retirar la concesión de agua.
A 30 años de aquella elección, PRI y PAN, junto al PRD, ahora pasaron a establecer una alianza en gobierno del estado y alcaldía capitalina. Coalición que se mantiene… De momento.
