Buscan retrasar uso de celulares y acceso a redes sociales hasta los 16 años

Redacción

Ciudad de México.- Movimiento No Es Momento está conformado por madres y padres de familia de diferentes  colegios privados, el cual apoya la concientización del uso de teléfonos celulares en los  niños, para así aumentar el tiempo de conexión e interacción con otras personas, jugar al  aire libre, y reducir la distracción durante el tiempo en que están en clases. 

Este movimiento nace como un acuerdo entre padres de familia motivados por la presión  social y daños a la salud que tienen los niños por el uso del celular a temprana edad. Los  padres se comprometen a no darle un teléfono inteligente a sus hijos antes de los 14 años y ser usuarios de redes sociales hasta que cumplan 16.  

Con una red actual de acuerdos entre 34 colegios, el American Institute of Monterrey,  colegio con una estricta política del uso de dispositivos entre sus alumnos, es uno de los colegios donde más padres se han comprometido con el movimiento, facilitando su  realización de la mano de directores, maestros y padres. 

“Cuando quitaron el uso de celulares en el colegio hubo un periodo de desintoxicación por  parte de los niños que ayudó a que se volvieran a reencontrar con sus amigos e hicieran  actividades en recreo como platicar o jugar algún deporte.” Comenta una de las mamás del  Colegio AIM. 

Estudios de la OMS demuestran que debido al uso del celular, desde una edad prematura,  han aumentado los problemas de salud mental, además se ha sustituido la convivencia  familiar, por lo que recomiendan que la edad más temprana para un niño de tener un celular,  es a partir de secundaria. 

Según investigaciones realizadas por Wait Until 8th, uno de los movimientos originarios  sobre la concientización del uso del celular en los niños de las escuelas de Estados Unidos,  señalan que la mejor edad para darle un celular a un estudiante es a partir de los 14 años,  ya que la parte racional está más autorregulada. Antes de eso puede ser perjudicial; entre  los 6 y 13 años de edad los alumnos están expuestos a depresión, ansiedad y adicción,  infringiendo, sobre todo, su comportamiento en clase, ritmo de sueño y en sus relaciones  con otras personas. Esto se debe, según lo demuestra la iniciativa, a que los niños de 6 a  8 años de edad son muy vulnerables a desarrollar ideas sugeridas. Entre los 9 y 10 años  es donde el sentido de pertenencia es muy importante; y de los 11 a 13 años existe mucha  impulsividad, por lo que el estar “detrás” de una pantalla puede aumentar ese  comportamiento. 

Además, la misma organización señala que en un reportaje publicado por el periódico The  New York Times, es común que los CEOs de grandes empresas de tecnología como Google  y Yahoo!, esperen a que sus hijos cumplan 14 años para permitirles usar el teléfono celular 

y únicamente para mensajes y llamadas, y hasta los 16 les dan un plan de datos con  internet. De igual manera, Steve Jobs estableció restricciones con sus hijos pues no le  permitía usar su tableta iPad hasta que fueran adolescentes, o Chis Anderson, ex director  del medio de tecnología Wired, quien le pone un límite de tiempo a sus hijos en el uso de  dispositivos. 

“El quitar los celulares en el salón de clases ayudó mucho a que nuestros hijos pudieran  concentrarse más en sus actividades, lograran terminar sus tareas a tiempo y pudieran  convivir con sus compañeros.” Agrega una de las madres del Colegio AIM. 

Además, las consecuencias del uso del celular en los niños, puede llegar a tener  afectaciones en la salud, así lo señala un estudio de la Organización Mundial de la Salud  publicado en el 2017, donde demuestra que niños expuestos a las radiaciones de  radiofrecuencia puede tener efectos en la interrupción de las habilidades motoras, la  memoria de trabajo temporal y la pérdida de atención.