Redacción
Aguascalientes, Ags.-La firma automotriz japonesa Nissan implementará un viraje radical en su estrategia comercial para el mercado de los Estados Unidos, con el objetivo de resarcir el prestigio de su marca tras años enfocada en la comercialización masiva por volumen. La nueva directriz dejará en el pasado las políticas de descuentos agresivos y disminuirá de forma drástica el abastecimiento de unidades a empresas dedicadas a la renta de autos. En su lugar, el fabricante concentrará sus esfuerzos en robustecer su catálogo de vehículos utilitarios deportivos (SUVs) de mayor valor percibido, inaugurando esta etapa con el lanzamiento de la variante híbrida de la Nissan Rogue, su modelo más comercializado en territorio estadounidense.
Este cambio de rumbo es liderado por el mexicano Iván Espinosa, quien asumió la dirección ejecutiva de la compañía en abril de 2025. En declaraciones para Reuters, Espinosa admitió que las tácticas empleadas por Nissan durante la última década —basadas en remates económicos y la dependencia del mercado de flotillas— terminaron mermando el valor de reventa de las unidades y afectando el posicionamiento de la marca frente a los compradores particulares. Actualmente, Nissan posee el 6% de participación en el mercado de EE. UU., una cifra que contrasta con el 9% que ostentaba hace diez años, por lo que la prioridad actual será edificar un crecimiento financiero sólido, aun si esto conlleva vender menos unidades a corto plazo.
Como parte de su renovación de producto, la empresa lanzará la Rogue híbrida antes de que concluya el año, reconociendo un retraso en su reacción ante la creciente demanda de vehículos con esquemas de motorización híbrida en un contexto de alzas constantes en los precios del combustible. Asimismo, los planes de expansión contemplan revivir la histórica SUV Xterra, la cual regresará al mercado con un enfoque todoterreno diseñado para captar la atención de los conductores que buscan capacidades fuera del asfalto y robustecer la oferta de camionetas en Norteamérica.
Esta reconfiguración en los Estados Unidos está ligada a una reestructuración global más severa con la que Nissan busca optimizar sus finanzas y controlar gastos de operación. Dicha estrategia internacional contempla un recorte del 15% tanto en su plantilla laboral como en su capacidad total de producción manufacturera a nivel mundial. De igual manera, tras la disolución del proyecto de fusión con su competidora Honda, la corporación mantiene activa la exploración de nuevas alianzas estratégicas orientadas al codesarrollo de tecnologías automotrices del futuro.
Fotografía Xakata
