Irán: el suelo de la capital persa se hunde

Las majestuosas escaleras y columnas de piedra tallada de Persépolis, la capital ceremonial del antiguo Imperio Persa, han resistido siglos. No obstante, este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad se enfrenta ahora a una nueva y grave amenaza geológica: el hundimiento acelerado del terreno circundante.

Y es que aunque la terraza de Persépolis está construida sobre roca sólida, lo que le otorga una estabilidad relativa, las llanuras que la rodean, formadas por sedimentos, se están hundiendo a una velocidad de varios cientos de milímetros cada año.

El riesgo no es solo teórico. “Existen fisuras en las inmediaciones de Persépolis y Naqsh-e Rostam que podemos atribuir a gradientes de subsidencia”, afirmó el doctor Mahmud Haghshenas Haghighi del Instituto de Fotogrametría y Geoinformación de la Universidad Leibniz de Alemania.

De acuerdo a BBC Mundo, el Centro de Geociencias GFZ Helmholtz, cuyo equipo utiliza tecnología de radar para medir cambios sutiles en la superficie terrestre, ha observado diferencias preocupantes que ya han causado daños, mediante grietas y fisuras en el terreno. En parte, debido a la sobreexplotación de aguas subterráneas en Irán.

La Unesco, que designó a Persépolis Patrimonio de la Humanidad en 1979, califica sus “magníficas ruinas” como la “joya de los conjuntos aqueménidas… que ofrecen un testimonio único de una civilización antiquísima”.

Asimismo, otros 28 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por Irán se encuentran cerca de zonas de subsidencia, incluyendo Pasargada, la capital original, y la histórica ciudad de Yazd. Las autoridades también han alertado sobre los riesgos en Isfahán, donde puentes y mezquitas históricas están al borde de las zonas de hundimiento.

Con información de BBC Mundo.