Sedentarismo eleva 10% riesgo de mortalidad por cáncer

Redacción

Que pasar muchas horas sentados frente al computador, en el automóvil o en el sofá es malo para la salud no es ninguna novedad. Sin embargo, la ciencia ha logrado poner números exactos al impacto real del sedentarismo en el organismo y el hallazgo es contundente: el verdadero enemigo no es solo el tiempo total que pasamos sentados, sino el hecho de hacerlo de forma prolongada y continua, una factura que, según los expertos, no se salda simplemente con ir al gimnasio después.

Un nuevo estudio epidemiológico publicado en la prestigiosa revista PLOS analizó los datos de 91,292 participantes del Biobanco del Reino Unido (UK Biobank). A diferencia de investigaciones previas que dependían de la memoria de los voluntarios a través de cuestionarios, este estudio utilizó acelerometría: sensores de actividad en la muñeca que monitorizaron el movimiento físico real de los individuos durante un seguimiento medio de 12.38 años.

El peligro de los bloques continuos

El hallazgo central del estudio, publicado por Xataka, revela que cada hora adicional de comportamiento sedentario prolongado —definido como periodos de 30 minutos o más sin levantarse de la silla— está asociada a un incremento del 10% en el riesgo de mortalidad por cáncer.

La investigación demuestra que las largas jornadas laborales o los descansos maratónicos sin ningún tipo de interrupción física tienen un costo directo y cuantificable a largo plazo.

Cinco minutos de intensidad: La solución al alcance de todos

La buena noticia es que los modelos estadísticos de sustitución de tiempo aplicados en la investigación demuestran que el cuerpo humano responde de manera sumamente positiva cuando se rompe el estatismo, ofreciendo alternativas para todos los ritmos de vida:

  • Actividad ligera: Sustituir una hora al día de silla por caminatas a paso normal o tareas domésticas reduce el riesgo de mortalidad por cáncer en un 12%.
  • Actividad moderada: Cambiar apenas 30 minutos de sedentarismo ininterrumpido por ejercicio moderado disminuye el riesgo un 8%.
  • La opción más eficiente: El impacto más drástico se logra con muy poco tiempo. Reemplazar el tiempo sentado por solo cinco minutos al día de actividad física vigorosa reduce el riesgo de mortalidad oncológica en un asombroso 22%.

Consistencia científica

Los autores del estudio y expertos independientes recuerdan la necesidad de leer la “letra pequeña”: al ser un estudio observacional, muestra una sólida asociación estadística pero no una causalidad absoluta. Además, el perfil de los voluntarios del Biobanco británico suele ser más saludable que el de la media poblacional.

A pesar de estas limitaciones, el estudio es plenamente consistente con la evidencia científica acumulada. Un metaanálisis de 2022 ya había advertido sobre la sólida relación entre el sedentarismo y el riesgo oncológico. Asimismo, una investigación del Instituto de Salud Carlos III en 2024 confirmó que, en la población, sustituir tan solo una hora a la semana de tiempo sentado por actividad física es suficiente para reducir la mortalidad general.

La conclusión de los expertos es clara: la regla de oro para proteger la salud no es solo hacer ejercicio al final del día, sino levantarse de la silla al menos cada media hora.

Con información de Xataka

Foto ilustrativa.