Redacción
Italia.-Un innovador método de detección temprana ha demostrado una alta efectividad para disminuir las intervenciones invasivas innecesarias en pacientes con sospecha de cáncer de próstata. A través del proyecto piloto denominado PROscreen MRI, desarrollado en la región del Piamonte, Italia, por los expertos Daniele Regge y Francesco Porpiglia junto al Instituto Candiolo (IRCCS), se ha diseñado una estrategia diagnóstica que optimiza los protocolos clínicos tradicionales. El programa cuenta con el respaldo del Centro de Referencia para la Epidemiología y Prevención Oncológica (CPO) del Piamonte, el Hospital Universitario San Luigi Gonzaga, la autoridad sanitaria local ASL TO5 y el consorcio europeo PRAISE-U+, financiado por la Comisión Europea, el cual persigue reducir la morbimortalidad de esta patología en el continente mediante un modelo inteligente e individualizado.
Dirigido de manera específica a hombres asintomáticos de entre 55 y 65 años sin antecedentes de biopsias previas, el nuevo protocolo sustituye la derivación automática al quirófano ante una alteración analítica. El proceso inicia con el examen estándar del antígeno prostático específico (PSA); si el resultado es igual o superior a 3 ng/ml, el paciente es canalizado a un enfoque combinado que integra una revisión urológica, un calculador de riesgo informático y una resonancia magnética multiparamétrica. Esta prueba de imagen no invasiva utiliza ondas magnéticas para identificar la presencia de tumores clínicamente significativos. De este modo, la biopsia queda condicionada exclusivamente a los casos donde la resonancia arroje áreas bajo sospecha, mientras que los pacientes sin riesgo son dirigidos a controles rutinarios de seguimiento.
Los resultados preliminares del estudio, recabados entre febrero de 2025 y marzo de 2026 tras convocar a más de 11,000 participantes, arrojaron que de 146 hombres que completaron la totalidad del circuito de pruebas, el 63% evitó someterse a la biopsia gracias a los hallazgos de la resonancia, requiriendo únicamente un esquema de vigilancia médica. Esta alternativa cobra especial relevancia si se considera que, de acuerdo con la Asociación de Cáncer de Próstata, este es el tumor más frecuente en la población masculina española, afectando a uno de cada cinco hombres a lo largo de su vida. A pesar de registrar cerca de 34,000 nuevos casos y aproximadamente 6,000 muertes anuales en España, el país carece de programas nacionales de cribado organizado semejantes a los del cáncer de mama o colon; no obstante, la detección precoz y la investigación permiten alcanzar una tasa de supervivencia del 91% una vez emitido el diagnóstico.
La biopsia de próstata se mantiene como el procedimiento definitivo para confirmar la malignidad mediante la extracción y análisis histopatológico de pequeños fragmentos de tejido por medio de una aguja fina, guiada habitualmente por ecografía transrectal (TRUS). Aunque la aguja puede introducirse por vía rectal o transperineal con idéntica efectividad, el método rectal conlleva un riesgo infeccioso que exige profilaxis antibiótica previa, realizándose la intervención bajo anestesia local para mitigar las molestias. También existen alternativas avanzadas como la biopsia de fusión, que superpone imágenes ecográficas con las de una resonancia para un muestreo tridimensional exacto. No obstante, la Fundación Oncológica Alivia subraya que un solo valor alterado de PSA no justifica proceder a una biopsia inmediata, siendo imperativo repetir el análisis semanas después para descartar otras patologías e incorporar siempre una resonancia magnética multiparamétrica previa para evitar intervenciones injustificadas.
