Redacción
Ciudad de México.-Un juzgado federal determinó otorgar la libertad provisional a Gilda Susana Lozoya, capturada en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y acusada del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero) bajo la causa penal 211/2019. Durante la audiencia efectuada en el Reclusorio Norte, la jueza Nora Ileana García Peralta determinó que la Fiscalía General de la República (FGR) no logró acreditar un riesgo de fuga justificado. La juzgadora expuso que el ministerio público federal no realizó un seguimiento adecuado para localizar a la imputada desde junio de 2023, omitiendo la entrega de citatorios o notificaciones a su defensa legal, y manifestó su voto de confianza hacia la acusada para que comparezca formalmente en el proceso.
En el transcurso del debate por las medidas cautelares, el agente del ministerio público, García Baltazar, intentó justificar la prisión preventiva argumentando una supuesta falta de arraigo familiar y domiciliario, basándose en que la señalada se encuentra divorciada y no tiene hijos. Esta postura fue calificada como misógina, machista y discriminatoria por parte del abogado defensor Alejandro Rojas Pruneda. El litigante aplaudió que la jueza —electa mediante el reciente proceso del Poder Judicial— desechara dichos criterios por oponerse a las políticas de equidad de la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, y recalcó que el uso de la fuerza pública para aprehenderla fue innecesario debido a la constante disposición de la defensa para atender los requerimientos.
Al hacer uso de la palabra, la hermana del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, se declaró inocente y agradeció la objetividad de la juzgadora. La imputada acusó formalmente a la FGR de ejercer una persecución política y de género en contra de las mujeres de su entorno familiar —mencionando también a su madre y a su cuñada— con la finalidad de utilizarlas como rehenes para presionar a su hermano. A la salida del Centro de Justicia Federal, su padre, Emilio Lozoya Thalmann, expresó sentirse tranquilo y calificó de “atinada” la resolución judicial.
Pese a librar la cárcel, García Peralta le impuso a la procesada un paquete de restricciones obligatorias para asegurar su permanencia en el proceso. Gilda Lozoya deberá someterse a la colocación de un brazalete electrónico de monitoreo, tendrá prohibido abandonar el país y la zona metropolitana de la Ciudad de México, y se vio obligada a entregar su pasaporte al juzgado. Asimismo, deberá firmar el libro de asistencia de manera quincenal, específicamente los días 1 y 15 de cada mes. La continuidad del caso se definirá el próximo martes a las 9:00 horas en el mismo complejo judicial, donde se resolverá su vinculación a proceso.
