Redacción
EU.-Kacy Claassen, una mujer de 28 años, fue arrestada tras descubrirse que suplantó la identidad de una menor de edad para matricularse y asistir a clases en la escuela secundaria Westchester Square Academy, ubicada en el Bronx. Utilizando el nombre falso de “Shamara Rashad” y asegurando tener 16 años, la implicada convivió con el alumnado durante varias semanas. Actualmente, enfrenta un proceso penal bajo los cargos de allanamiento de morada, suplantación de identidad y poner en peligro el bienestar de un menor.
El engaño comenzó el mes pasado, cuando Claassen formalizó su inscripción presentando documentación apócrifa que acreditaba su nacimiento en el año 2010. En el expediente escolar se asentó que la supuesta adolescente provenía del estado de Ohio y acababa de mudarse a la metrópoli neoyorquina en compañía de su hermana. Gracias a este trámite, la mujer obtuvo una identificación estudiantil auténtica e ingresó a las aulas ordinarias sin levantar sospechas entre el cuerpo docente debido a su apariencia física.
La farsa se desmoronó luego de que los directivos del plantel rastrearan los perfiles digitales de la sospechosa en redes sociales, los cuales carecían de filtros de privacidad. En dichas plataformas, el personal constató que la verdadera fecha de nacimiento de la alumna correspondía a julio de 1997 y localizaron fotografías donde aparecía junto a su hija. Al ser confrontada por las autoridades escolares, Claassen admitió la manipulación de datos y reveló que un conocido le había aconsejado inscribirse con el fin de facilitar su ingreso a programas de asistencia social; la policía confirmó que su móvil era obtener beneficios económicos del Estado.
Tras ser presentada ante el tribunal, la imputada se declaró inocente de los tres delitos imputados por la fiscalía. El juez del caso le otorgó la libertad condicional, fijando el próximo 15 de junio como la fecha para su siguiente comparecencia en la corte. Este incidente ha reavivado las discusiones locales sobre la vulnerabilidad en los controles de verificación de identidad dentro de los centros educativos y la facilidad con la que se pueden evadir los filtros de seguridad física y documental en entornos urbanos públicos.
