Teresa Miranda
Aguascalientes, Ags.- Del “milagro económico” al estancamiento, eso fue, en pocas palabras, el diagnóstico que el exgobernador, Otto Granados Roldán presentó en un foro reciente ante el Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde advirtió que el estado ha perdido competitividad y que tiene dos sexenios para revertir el rumbo o quedarse atrás definitivamente.
“Aguascalientes está en una situación muy importante y al mismo tiempo muy peligrosa”, sentenció.
Los números respaldan la alarma, debido a que el Producto Interno Bruto (PIB) crece apenas 1.2 por ciento, la informalidad laboral subió del 40 al 44 por ciento, la inversión extranjera dejó apenas 17 millones de dólares y la deuda pública de 5,329 millones de pesos.
Frente a ese escenario, Granados Roldán trazó cuatro metas para el 2040: crecer a una tasa anual de 4.5 por ciento, duplicar la participación en el PIB nacional, escalar al quinto lugar en PIB per cápita y contar con gobiernos más honestos y eficientes.
La receta, dijo, pasa por apostar a la innovación: “más mentefactura y menos manufactura”, formando talento especializado y atrayendo inversión en tecnologías de vanguardia.
“Estamos en un punto de inflexión este año”, cerró el exgobernador. La pregunta que dejó en el aire es si Aguascalientes elegirá el camino del cambio o seguirá cómodo en el estancamiento.

