Redacción
Según las primeras proyecciones, el partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) se encamina hacia un triunfo histórico en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, al situarse con más del 44 % de los votos, muy por encima de la gobernante Unión Demócrata Cristiana (CDU), que se desplaza al segundo lugar con el 18.4 %.
El contundente resultado supera el margen previsto por los sondeos y desató festejos entre la militancia reunida en la sede del partido en Magdeburgo, donde los simpatizantes entonaron el himno nacional tras difundirse los primeros datos. La participación ciudadana alcanzó un estimado del 78 %.
De confirmarse las proyecciones, sería un hecho inédito en la historia de la Alemania de posguerra, ya que ninguna fuerza política clasificada dentro de la extrema derecha ha gobernado un estado federado desde la Segunda Guerra Mundial.
Encabezar un gobierno regional le otorgaría al partido control directo sobre la policía, el sistema educativo local y la gestión cultural.
Punto muerto para la gobernabilidad
A pesar del amplio margen de ventaja, aún es incierto si la AfD obtendrá la mayoría absoluta requerida para gobernar en solitario.
El líder regional del partido, Ulrich Siegmund —cuya filial regional está catalogada como “extremista de ultraderecha” por los servicios de inteligencia alemanes, etiqueta que el político rechaza—, descartó tajantemente pactar con otras fuerzas. “Hemos hecho historia en este estado”, aseveró Siegmund ante sus seguidores, flanqueado por los copresidentes nacionales del partido, Alice Weidel y Tino Chrupalla.
La configuración final del parlamento regional dependerá de cuántas formaciones pequeñas superen el umbral del 5 % necesario para obtener representación. La entrada o exclusión de fuerzas como la populista de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) alterará el reparto de escaños; una eventual baja del BSW facilitaría que la AfD alcance la mayoría parlamentaria.
Reacciones y repercusiones nacionales
Los resultados generaron una fuerte sacudida dentro de la política de Berlín:
CDU: Sven Schulze, líder de los conservadores en el estado, reconoció la derrota tras una campaña “extremadamente dura e intensa” y admitió la necesidad de procesar el impacto del resultado.
SPD: Lars Klingbeil, copresidente nacional del Partido Socialdemócrata, calificó el desenlace como “verdaderamente dramático” y lo definió como un “toque de atención para Berlín”.
El resultado consolida la hegemonía de la AfD en el este de Alemania, sumándose a su triunfo en Turingia en 2024 —donde no pudo formar gobierno por falta de alianzas—, y mete presión directa sobre la coalición del canciller Friedrich Merz a nivel federal, donde el partido populista también encabeza las encuestas de intención de voto.
Con información de BBC Mundo.
foto: Instagram afd.bund.
