Bad Bunny en el Super Bowl: Más que un show, un manifiesto político

Redacción 

Santa Clara.-  Lo que el mundo presenció este domingo en el Levi’s Stadium no fue solo el primer espectáculo de medio tiempo encabezado por un artista latino masculino en solitario; fue una clase de narrativa cultural. Bad Bunny convirtió el emparrillado en un bastión del Caribe, utilizando el español no como una curiosidad, sino como el lenguaje absoluto de una nación que ya no pide permiso para estar presente.

El “Conejo Malo” no estuvo solo. La sorpresa llegó con Lady Gaga, quien apareció en una escena de “boda” para interpretar una versión salsa de su éxito Die With a Smile, fundiéndose en un abrazo rítmico con el boricua. Momentos después, la energía estalló con Ricky Martin, uniendo dos generaciones de orgullo puertorriqueño al ritmo de un remix que fusionó Nueva Yol con Hawái.

También personalidades como el actor Pedro Pascal, protagonista de El Madalorian, o Jessica Alba, estuvieron presentes en el escenario.

A pesar del estruendo de los aplausos, el mensaje más potente parece estar en los detalles que pocos logran descifrar a primera vista. La elección de cada objeto, desde los postes de luz apagados hasta la coreografía urbana, responde a una agenda de visibilidad política que ha generado reacciones encontradas, incluyendo duras críticas del entorno del presidente Donald Trump.