Redacción
El miedo a «ponerse demasiado grande» es uno de los frenos más comunes entre las mujeres que inician el entrenamiento de fuerza. Sin embargo, los expertos desmienten esta creencia. Patricia Vera, especialista en cambios físicos de Malagaentrena, asegura que con una rutina planificada y cargas adaptadas, una mujer de más de 45 años puede lograr hombros definidos, brazos firmes y una postura elegante sin desarrollar volumen no deseado.
A partir de los 45 años, la llegada de la perimenopausia y la menopausia provoca cambios hormonales que aceleran la pérdida de masa muscular. “La prioridad debería ser no perderlo”, explica Vera. Debido a sus bajos niveles de testosterona, las mujeres no ganan volumen exagerado fácilmente; en cambio, el ejercicio estimula de forma inteligente las tres porciones del deltoides (anterior, medio y posterior), logrando un cuerpo más compacto, definido y funcional. El músculo en esta etapa actúa como protección para el metabolismo y la autonomía diaria.
Para definir sin ganar tamaño excesivo, se recomienda entrenar de dos a tres días por semana utilizando ejercicios específicos como elevaciones laterales, pájaros y face pulls con bandas elásticas o mancuernas ligeras, realizando entre 12 y 20 repeticiones controladas.
Finalmente, la especialista advierte la importancia de cuidar la técnica: evitar impulsos, balanceos o encoger el cuello hacia las orejas para no sobrecargar las cervicales. Ante señales de alerta como dolores punzantes o molestias nocturnas, se debe reducir la carga o consultar a un fisioterapeuta, recordando que un hombro fuerte es sinónimo de calidad de vida.
Con información de mujerhoy.com.
