Redacción
Ciudad de México.-Ante las altas temperaturas nocturnas, mantener un ambiente fresco en las habitaciones se ha convertido en una prioridad para garantizar un descanso óptimo, especialmente en hogares donde no se desea o no se cuenta con el uso de sistemas de ventilación mecánica o aire acondicionado. Diversos especialistas en bienestar y hogar han compartido alternativas eficaces y naturales para reducir el impacto del calor en las alcobas durante las horas de sueño.
Una de las técnicas más tradicionales es el denominado “método egipcio”, el cual consiste en humedecer ligeramente una sábana limpia mediante un atomizador o retirándola del ciclo de centrifugado de la lavadora de modo que quede apenas húmeda. Al colocarse esta prenda como manta, el proceso natural de evaporación del agua absorbe el calor del entorno inmediato, generando un efecto de enfriamiento directo sobre el cuerpo del durmiente.
Asimismo, se recomienda recurrir a la ventilación cruzada estratégica una vez que la temperatura exterior desciende al caer la noche. Este procedimiento se realiza abriendo ventanas en extremos opuestos del inmueble o de la propia habitación, lo que genera una corriente de aire natural constante que desplaza el aire caliente acumulado en las estructuras hacia el exterior.
Otra alternativa inmediata consiste en enfriar los elementos de la cama utilizando el principio inverso a las técnicas de invierno; esto incluye llenar bolsas de agua con líquido helado y cubos de hielo para colocarlas entre las cobijas, o bien introducir las sábanas y fundas de las almohadas dentro de bolsas plásticas herméticas para mantenerlas en el congelador durante unos minutos previos a la hora de acostarse.
Finalmente, los expertos recuerdan que el control térmico nocturno comienza desde el día, por lo que es indispensable mantener persianas, cortinas y toldos completamente cerrados durante las horas de mayor radiación solar para bloquear el ingreso del calor. Complementariamente, se aconseja desconectar los aparatos electrónicos que generan calor residual en modo de espera (standby), apagar luces innecesarias y optar por cenas ligeras que eviten el incremento de la temperatura corporal interna asociado al esfuerzo metabólico de la digestión.
