Bicicleta o caminar: ¿Qué sirve más para bajar de peso?

En la búsqueda de un estilo de vida más saludable, caminar y andar en bicicleta se mantienen como las opciones predilectas para quienes huyen de los entrenamientos de alta intensidad. 

Aunque ambas disciplinas son pilares de la salud cardiovascular, los especialistas advierten que su impacto en el cuerpo y la quema de calorías no es idéntico.La clave está en la “Zona”: 

Para que el cuerpo comience a utilizar el tejido adiposo como combustible principal, es necesario elevar la frecuencia cardíaca a lo que los expertos denominan “zona 2” o “zona 3”. 

En estos estados, el organismo optimiza el uso de la grasa como fuente de energía.

Según Olivia Amato, entrenadora de la plataforma Peloton, la bicicleta ofrece una ventaja técnica en este apartado:Eficiencia calórica: Es más sencillo alcanzar un gasto calórico elevado en menos tiempo sobre dos ruedas.Intensidad controlada: La bicicleta permite incrementar la resistencia y mantener un ritmo constante con un esfuerzo percibido menor en comparación con caminar a paso veloz cargando pesas o en pendientes pronunciadas.

Resistencia vs. Pérdida de peso: Si bien la bicicleta permite una progresión de resistencia más acelerada debido a la capacidad de ajustar cargas, caminar sigue siendo el ejercicio de bajo impacto por excelencia. 

Sin embargo, no existe una “fórmula mágica” universal; el resultado dependerá de tres factores críticos: intensidad, duración y estado físico previo.

El veredicto de los especialistas: La psicología del ejercicio.

Más allá de las tablas calóricas, nutricionistas y entrenadores coinciden en un punto fundamental: la constancia supera a la intensidad. La mejor actividad no es la que quema más calorías en el papel, sino la que el individuo puede sostener en el tiempo. 

Si una persona disfruta más de una caminata al aire libre que de una sesión de spinning, es mucho más probable que mantenga el hábito a largo plazo, evitando el abandono del entrenamiento y logrando así una pérdida de peso sostenible. “La mejor opción dependerá de los objetivos personales y de la capacidad de convertir el ejercicio en una rutina innegociable”, concluyen los expertos.

Con información de Lagaceta.com.ar