Oscar Salado
Aguascalientes, Ags.- Una imprudencia al momento de dar mantenimiento a una unidad policial desató momentos de terror la noche de antier en el fraccionamiento Cumbres.
Lo que prometía ser un lavado de rutina culminó con una mujer policía en el hospital, una patrulla destrozada y miles de pesos en daños tras la inesperada maniobra de un menor de edad. El dramático incidente tuvo lugar en un autolavado situado en la intersección del Bulevar Guadalupano y la calle Picacho Oriente.
La uniformada arribó al establecimiento a bordo de la patrulla asignada y, confiadamente, le entregó las llaves del vehículo a un joven empleado de origen venezolano para que acomodara la unidad en el área de lavado.
La falta de experiencia al volante le jugó una pésima jugada al menor, quien al intentar mover la patrulla presionó el acelerador por equivocación.
La unidad salió proyectada hacia adelante, embistiendo violentamente a la propia oficial de policía para después terminar su alocada carrera estrellándose contra un automóvil particular que se encontraba en el lugar.
La oficial necesitó apoyo médico urgente debido a los golpes recibidos durante el arrollamiento. En cuanto a las pérdidas materiales, la suma total se calcula astronómica: el presunto responsable enfrenta un reclamo económico que asciende a los 27 mil pesos por las lesiones de la agente, 35 mil pesos por los desperfectos de la patrulla y cerca de 40 mil pesos por la reparación del coche particular.
Elementos de la policía y autoridades ministeriales iniciaron las investigaciones para esclarecer la situación jurídica del menor y deslindar las multas correspondientes al negocio.
