La disculpa es, sin duda, una herramienta clave de la inteligencia emocional, necesaria cuando se causa una molestia real. Sin embargo, recurrir al “lo siento” de forma automática e innecesaria puede proyectar inseguridad y desviar el foco de la interacción hacia la culpa.
Por ello, expertos en comunicación y psicología señalan que existe una estrategia lingüística más positiva y constructiva utilizada por personas con una inteligencia emocional superior a la media: sustituir el “lo siento” por la palabra “gracias” en ciertas situaciones.
Shadé Zahrai, científica del comportamiento formada en Harvard, subraya que cambiar el lenguaje de disculpa a agradecimiento deja una impresión más positiva y evita la percepción de debilidad.
“Disculparse por cosas que no merecen una disculpa suele surgir del deseo de mostrar respeto, obtener aprobación externa o evitar conflictos, pero disculparse demasiado proyecta falta de convicción en tus opiniones, lo que puede hacer que otros cuestionen tu credibilidad y te haga parecer débil e inseguro”, explica Zahrai en declaraciones al portal Trendencias.
El problema surge cuando la disculpa se usa para suavizar situaciones incómodas o por errores menores que no requieren un gesto de arrepentimiento, como llegar unos minutos tarde o cometer una pequeña equivocación en una tarea. En estos escenarios, el “lo siento” centra la atención en lo negativo: el error y la culpa.
La alternativa emocionalmente inteligente consiste en reenfocar la interacción hacia la gratitud. En lugar de decir “Lo siento por llegar tarde”, la persona con mayor inteligencia emocional diría: “Gracias por la paciencia” o “Gracias por esperarme”.
Este giro estratégico ofrece beneficios como reconocimiento positivo, fortalecimiento del vínculo, mejora de la autoestima.
Con información de Trendencias.com
Foto: Warner.
