Redacción
La explosión de la inteligencia artificial está desatando una nueva tormenta en la industria tecnológica. Un análisis de Bloomberg advierte que los centros de datos y la infraestructura dedicada a IA están absorbiendo gran parte del suministro mundial de memoria, provocando escasez y aumentos de precio que ya golpean al mercado de consumo.
De acuerdo con el reporte, los contratos de unidades DRAM se dispararon en apenas un mes, en la medida en que gigantes tecnológicos aseguraron inventarios para sostener el desarrollo y operación de modelos avanzados. La consecuencia es directa, menos memoria disponible para fabricantes de computadoras, teléfonos, consolas y automóviles, y precios más altos para los consumidores.
“La escasez de chips de memoria empieza a afectar las ganancias, descarrilar los planes corporativos e inflar los precios de todo, desde computadoras portátiles y teléfonos inteligentes hasta automóviles y centros de datos, y la crisis sólo va a empeorar”, señala el análisis.
El problema no se limita a la memoria tradicional. Las grandes corporaciones enfocadas en IA también concentran el suministro de memorias de alto ancho de banda (HBM), esenciales para acelerar el procesamiento en servidores especializados. Estas unidades, formadas por múltiples chips DRAM apilados, son clave para infraestructuras como las basadas en arquitecturas de NVIDIA, que demandan enormes volúmenes de memoria para operar.
Fabricantes como Samsung Electronics y Micron Technology enfrentan dificultades para cubrir la demanda. Ante el desbalance, muchas compañías fuera del negocio de IA deben optar entre pagar contratos más caros o reducir inventarios, una decisión que impacta en sus resultados financieros y en el valor de sus acciones.
El informe señala que algunos contratos de DRAM aumentaron hasta 75% entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Además, la firma de análisis TrendForce proyecta que la demanda de HBM crecerá 70% interanual y que este tipo de memoria absorberá cerca de 23% de la producción total de obleas de DRAM.
El resultado es un mercado cada vez más tensionado, donde la carrera por la inteligencia artificial redefine prioridades industriales y deja a otros sectores compitiendo por un suministro cada vez más limitado.
Con información de: Tarreo
