Teresa Miranda
Aguascalientes, Ags.- La expansión urbana y el avance de nuevos desarrollos inmobiliarios causa estragos sin freno en el medio ambiente local, lo cual preocupa a ciudadanos.
Ambientalistas realizaron la convocatoria para una marcha en defensa de los árboles, y en este punto, Marisol Ruvalcaba advirtió que Aguascalientes atraviesa una situación cada vez más crítica debido a la pérdida de áreas verdes y al crecimiento de extensas zonas cubiertas por concreto.
En entrevista colectiva, opinó que la autorización de proyectos habitacionales y comerciales ha provocado la desaparición de mezquiteras y espacios arbolados en distintos puntos de la capital, particularmente en el oriente de la ciudad.
Según expuso, el desarrollo urbano no puede seguir avanzando a costa de los recursos naturales, especialmente cuando las consecuencias ya comienzan a reflejarse en el aumento de las temperaturas, la contaminación del aire y la escasez de agua.
Ruvalcaba cuestionó que muchas construcciones sean autorizadas sin que exista una compensación ambiental visible. “Llegan, derriban árboles y dejan puro cemento”, afirmó, al sostener que en numerosos fraccionamientos y plazas comerciales la presencia de vegetación es mínima o prácticamente inexistente.
La activista hizo un llamado a dependencias ambientales y autoridades municipales para que revisen con mayor rigor los permisos de construcción y coloquen la conservación ecológica como una prioridad. Aseguró que el desarrollo económico y el crecimiento de la ciudad son compatibles con la protección del entorno, siempre y cuando exista una planeación que contemple la preservación de árboles y espacios naturales.
Asimismo, rechazó cualquier vínculo partidista detrás de las movilizaciones ciudadanas y sostuvo que el movimiento surge de la preocupación de habitantes que observan cómo desaparecen los pulmones naturales de Aguascalientes.
“No somos de ningún partido político, somos ciudadanos preocupados por el futuro que les estamos dejando a nuestros hijos”. Bajo esa premisa, llamó a la población a involucrarse en la defensa de áreas como La Pona, Cobos y otras zonas que consideran fundamentales para mantener el equilibrio ambiental de la ciudad.
