Compra de La Pona es un avance, pero falta su protección legal: activistas

Redacción 

Aguascalientes, Ags.-A través de un posicionamiento difundido en sus redes sociales, integrantes de los colectivos Salvemos La Pona y Guardianes del Mezquite reconocieron como un paso importante la aprobación por parte del Cabildo de Aguascalientes para iniciar el proceso de compraventa de La Pona, aunque advirtieron que la adquisición del predio no garantiza por sí misma su conservación.

Los activistas señalaron que durante el proceso de negociación la ciudadanía fue excluida de la información y de la toma de decisiones, al asegurar que los detalles sobre avalúos, montos y condiciones de la operación permanecieron reservados para la sociedad, mientras circulaban mediante filtraciones y versiones extraoficiales.

En el pronunciamiento, encabezado por Sofía González Ponce, de Salvemos La Pona, se insistió en que la prioridad debe ser la protección integral del bosque mediante una declaratoria de Área Natural Protegida (ANP), acompañada de planes de manejo, presupuesto, vigilancia, monitoreo biológico y participación ciudadana.

Por su parte, Guardianes del Mezquite presentó una serie de propuestas técnicas para la conservación del ecosistema, entre ellas la creación de un plan integral de manejo del fuego, la capacitación de brigadas especializadas para combatir incendios forestales, programas de monitoreo ecológico permanente y estrategias para atender problemáticas sociales que impactan el área natural.

Josué Perales, integrante de dicho colectivo, afirmó que la lucha no concluirá mientras La Pona no sea declarada formalmente como Área Natural Protegida en su totalidad y exista un esquema de manejo forestal en el que participen organizaciones civiles, académicos y especialistas.

Los colectivos también recordaron que fueron años de movilización social, jornadas de restauración y defensa del territorio los que impulsaron las acciones para evitar el deterioro del bosque urbano, por lo que llamaron a la ciudadanía a mantenerse vigilante y participar en las actividades de conservación que continúan realizándose en la zona.

Finalmente, advirtieron que seguirán exigiendo transparencia en todas las decisiones relacionadas con el futuro de La Pona y reiteraron que la compra del terreno debe ser apenas el inicio de un proceso que garantice su preservación a largo plazo.