Redacción
Los ciberataques en América Latina han alcanzado un nuevo nivel de sofisticación gracias al uso de la inteligencia artificial (IA), herramienta que está siendo aprovechada por delincuentes digitales para diseñar fraudes más convincentes y a gran escala.
Con esta tecnología, los criminales logran crear mensajes, audios, imágenes y videos que imitan con gran realismo a empresas, autoridades o incluso personas cercanas a las víctimas, lo que incrementa la efectividad de estafas como el phishing y el smishing.
Las cifras son contundentes: solo en Colombia se registraron 99 millones de intentos de suplantación de identidad en el último año, un aumento del 65 por ciento respecto al periodo previo. En América Latina, Kaspersky bloqueó 1,291 millones de ataques de phishing, lo que equivale a 3.5 millones de intentos diarios.
Entre las modalidades que más preocupan están las llamadas “granjas de phishing”, sistemas que utilizan miles de teléfonos móviles controlados a distancia para distribuir mensajes fraudulentos en minutos y con mínima inversión. Esta operación masiva, reforzada con la automatización, hace casi imposible rastrear el origen de los ataques.
