De la cancha a los tribunales: La ola de disputas legales en el Mundial 2026

Redacción

Ciudad de México.-El Mundial de 2026, caracterizado por ser el primero con 48 selecciones y 104 partidos repartidos entre Canadá, México y Estados Unidos, ha disparado la complejidad jurídica y las fricciones legales en el deporte. Más allá de la logística, el torneo ha dejado en evidencia cómo las federaciones recurren de manera urgente a asesoría legal externa para proteger sus intereses ante decisiones de última hora de la FIFA, la reventa comercial y las presiones políticas.

Un claro ejemplo de la tensión reglamentaria ocurrió previo al duelo donde Inglaterra venció 3-2 a la Selección Mexicana en el Estadio Ciudad de México. Ante la amenaza de tormentas eléctricas e inundaciones, la FIFA contempló adelantar el partido seis horas, lo que provocó una jornada caótica y “conmocionó” a la Federación Inglesa de Fútbol. Ante la perspectiva de ver interrumpida su preparación con tan poca antelación, los ingleses solicitaron asesoramiento de urgencia al despacho Northridge Law antes de que el organismo rector decidiera mantener el horario original de las 6 p. m..

Las disputas también alcanzaron el terreno comercial y político. El sorpresivo éxito de Cabo Verde desató una batalla legal cuando su anterior proveedor de uniformes, Tempo, comenzó a comercializar camisetas a bajo costo en redes sociales tras el empate de la selección africana contra España. Esto obligó a Capelli Sport, patrocinador oficial exclusivo, a emitir una carta de cese y desistimiento por violar sus derechos de venta. Por otra parte, la polémica se encendió cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino personalmente llamando al mandatario de la FIFA, Gianni Infantino, para presionar y anular la suspensión por tarjeta roja del jugador estadounidense Folarin Balogun. La FIFA levantó la sanción, permitiéndole jugar contra Bélgica, lo que provocó protestas de la federación belga por falta de transparencia, aunque en la cancha Bélgica terminó imponiéndose por 4-1.

Esta inmediatez para resolver conflictos comerciales o disciplinarios en cuestión de horas ha consolidado el rol de los abogados especializados, un sector que ha crecido de manera exponencial. Las cifras reflejan esta tendencia: la Federación de Fútbol de Estados Unidos (US Soccer) duplicó sus gastos legales al pasar de 9.7 millones de dólares a 23.1 millones de dólares en 2025, mientras que la Premier League inglesa acumuló unos 125.5 millones de dólares (93 millones de libras esterlinas) en litigios durante los últimos dos años. A las puertas de la gran final entre España y Argentina en Nueva Jersey, los expertos confirman que el derecho deportivo enfrenta un escrutinio normativo sin precedentes que no muestra señales de detenerse.