Detrás de la pantalla: Los besos más incómodos del cine

Redacción

El “beso de película” se vende como la cima del romance, pero en el rodaje la realidad suele ser muy distinta. Frío, enfermedades, diferencias de edad o antipatía mutua han convertido secuencias emblemáticas en momentos sumamente incómodos para sus protagonistas.

También se tienen registros de actos que hoy serían motivo de cancelación: Un beso de una menor de edad con un actor mayor y que, en su momento, no generaron mayores comentarios en medios.

Diferencias de edad y relaciones fraternales

Emma Watson y Rupert Grint (Harry Potter): Tras crecer juntos en los sets desde niños, besarse fue extraño. “Era como besarme con mi hermano, solo queríamos terminar rápido”, confesó Watson.

Kirsten Dunst y Brad Pitt (Entrevista con el vampiro): En 1994, una Dunst de 11 años debía besar a Pitt, de 30. La actriz no dudó en calificar la experiencia como “asquerosa e incómoda”.

Mila Kunis y Ashton Kutcher (That ’70s Show): Fue el primer beso de Kunis, con 14 años, mientras Kutcher superaba los 20. Aunque años después se casaron, en su momento ambos admitieron la enorme tensión que vivieron en el set.

Exigencias técnicas y falta de aire

Tobey Maguire y Kirsten Dunst (Spider-Man): El icónico beso invertido bajo la lluvia fue una pesadilla. Colgado boca abajo, a Maguire se le llenaba la nariz de agua helada y sentía que se ahogaba, por lo que la escena parecía más una maniobra de reanimación.

Dakota Johnson y Jamie Dornan (50 sombras de Grey): La intensa química en pantalla requirió una coreografía milimétrica. Con decenas de técnicos alrededor dándoles órdenes en cada movimiento, la naturalidad brilló por su ausencia.

Thandie Newton y Tom Cruise (Misión Imposible 2): Newton definió el momento como una toma rígida y mecánica, donde la constante intervención del equipo arruinaba cualquier atisbo de espontaneidad.

Bromas, enfermedades y enemistades

Jennifer Lawrence y Liam Hemsworth (Los juegos del hambre): Para aliviar los nervios y bromear, Lawrence comía ajo o atún justo antes de las escenas románticas, obligando a su compañero a lidiar con olores fuertes.

Reese Witherspoon y Robert Pattinson (Agua para elefantes): Pattinson enfrentó el rodaje con un resfriado severo. La congestión constante del actor convirtió los besos en un momento desagradable para Witherspoon.

Helena Bonham Carter y Woody Allen (Poderosa Afrodita): Carter comparó besar al director con “besar el Muro de Berlín”, debido a las estrictas reglas de Allen, quien prohibía cualquier muestra de pasión.

Julia Roberts y Nick Nolte (Uno contra uno): La enemistad real entre ambos era tal que calificaron sus interacciones de “repugnantes”, obligando a la producción a usar dobles para evitar rodar juntos.

Con información de As.

Fotograma: Entrevista con el vampiro, (Jordan 1994)