Redacción
Washington.- El Gobierno de Estados Unidos sopesa una medida sin precedentes en su política migratoria: la cancelación de visas de negocios y turismo (B1 y B2) a cerca de 200.000 personas que, tras ingresar al país como visitantes, presentaron solicitudes de asilo. De concretarse, la iniciativa se convertirá en la mayor revocación masiva de visados en la historia estadounidense y detonará una inminente batalla en los tribunales.
Documentos del Departamento de Estado obtenidos por The Associated Press, respaldados por declaraciones de dos funcionarios federales bajo condición de anonimato, revelan que la medida cancelará los visados emitidos entre 2016 y 2026. La estrategia se ejecutará de forma gradual y coordinada con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
“Estamos coordinando con el DHS para identificar y revocar las visas de no inmigrante de extranjeros que llegaron alegando ser visitantes de corta duración, pero luego solicitan asilo para quedarse de manera permanente”, confirmó el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
Impacto legal y reclasificación de los solicitantes
Fuentes oficiales aclararon que la revocación de la visa no implicará la deportación inmediata de los afectados. En la práctica, la mayoría de las personas con casos de asilo en trámite perderán su estatus de viajeros por negocios o turismo y sus expedientes serán reclasificados dentro del sistema migratorio.
El subsecretario de Estado, Christopher Landau, respaldó la postura oficial a través de una publicación en la red social X:
“La gente en Estados Unidos y en todo el mundo está harta de solicitudes de asilo falsas. El asilo no debe ser una laguna para eludir la ley migratoria”, aseveró Landau, citando el caso de un ciudadano colombiano que ingresó con visa de turista en 2015 para posteriormente tramitar asilo.
Actualmente, las autoridades exigen a los solicitantes de visados B1 y B2 confirmar que no pedirán asilo y demostrar lazos suficientes que garanticen el retorno a sus países de origen.
Escalada en las restricciones migratorias
La medida se suma al endurecimiento sistemático de los controles migratorios bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump. Entre las disposiciones recientes destacan:
Exigencias de información: Revisión profunda del historial del solicitante en redes sociales.
Fianzas y vetos: Implementación de fianzas de alto costo para la tramitación de visados y la prohibición directa de emisión de visas a ciudadanos de países específicos.
Combate al «turismo de parto»: Medidas contra el viaje de mujeres embarazadas para obtener la ciudadanía por nacimiento para sus hijos, un derecho constitucional que la administración ha intentado revertir sin éxito ante la Corte Suprema.
Revocaciones previas: El antecedente de 175.000 visas canceladas en los últimos 18 meses a personas acusadas o condenadas por diversos delitos, así como a individuos con declaraciones públicas contrarias a la política exterior estadounidense.
Con información de AP
Foto: ViveUSA
