Para los amantes del running, las lesiones suelen ser el principal enemigo que trunca entrenamientos y objetivos de kilometraje. Sin embargo, Mallory Creveling, entrenadora de running y editora de fitness, encontró la solución definitiva para mantenerse activa y fuerte en un equipo de forma peculiar: la pesa rusa o kettlebell.
“Desde que entreno con pesas rusas, no he vuelto a sufrir las lesiones que antes me dejaban apartada”, afirma Creveling, cuyo primer amor deportivo fue correr en el patio de sus padres. Aunque experimentó con el levantamiento de pesas tradicional en la universidad y disciplinas como el indoor cycling, el verdadero cambio llegó en 2019 al certificarse en entrenamiento con pesas rusas, un proceso que le exigió dominar el snatch o arranque (80 repeticiones en 5 minutos con 12 kg) y que despertó su segunda pasión en el fitness.
El complemento perfecto para un deporte lineal
A diferencia del running, que es un ejercicio repetitivo y lineal, el entrenamiento con kettlebells requiere coordinación, técnica y potencia en rangos de movimiento completos. Movimientos como el balanceo, las cargadas y el levantamiento turco no solo añaden un componente metabólico y de alta intensidad, sino que blindan las articulaciones de los atletas.
Para Creveling, lanzar una pesa rusa por encima de la cabeza genera un aumento de autoestima y confianza similar al de alcanzar una meta de velocidad. Además, la versatilidad de combinar ejercicios en “complejos” desafía la mente y el cuerpo de formas dinámicas. Como editora de fitness, su mejor argumento para convencer a los corredores de resistencia de levantar peso es claro: no solo mejora el rendimiento y la fuerza corporal total, sino que permite regresar a las pistas con menos dolor, más confianza y la resistencia necesaria para no volver a parar.
Con información de runersworold.com
Foto ilustrativa.
