Exige Isidoro Armendáriz “Primero el program y el perfil, luego el nombre“

Redacción

Aguascalientes, Ags.- El Consejero Político del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Isidoro Armendáriz, consideró absurdo e impropio determinar la nueva dirigencia del PRI por las prácticas de insaculación, imposición o improvisación, por ello la Comisión Política Permanente aprobó el método de Asamblea de Consejeros para que democráticamente más de mil quinientos participantes, los más representativos de los municipios, sectores, organizaciones y personajes distinguidos,  elijan a quienes consideren ser los cuadros con atributos y perfiles para integrar el liderazgo local, con lo que se debe dar prioridad al programa y al perfil, luego vendrá el nombre.

“En las condiciones actuales, dada la premura para consumar el registro de las planillas, que necesariamente será el miércoles de la próxima semana, los priístas tienen no más de dos opciones: la primera, promover una justa electoral con dos o más fórmulas competidoras en la inteligencia de que serán vencedoras o vencidas y, la segunda, integrar, por consenso, una dirigencia amplia con perfiles escrupulosamente revisados que se sujeten a los lineamientos y criterios de un programa estratégico de acción”.

Señaló que se debe de poner en la mesa los nombres de los priístas que tengan actitud, estrategia y liderazgo para que dignifiquen las prácticas como Partido de oposición.

Hoy, faltando escasos cinco días “podría apostar que aún no hay candidatas o candidatos palomeados, es decir, no hay cartas queridas ni aborrecidas. Mañana que termine la XXII Asamblea Nacional continuará tejiéndose la unidad en la democracia en los acuerdos”.

Lo que menos necesita el PRI son pleitos internos, lo que más necesita son acuerdos que no riñen con darle el valor de un interés superior a la voz y el sentir de las bases, destacó.

En este sentido, puntualizó que los aspirantes a la nueva dirigencia deben ser medidos y calificados con la finalidad de pasar un primer filtro a través de la creación inmediata de una mesa o un comité que examine y evalúe el potencial, perfil y compromiso con la militancia.

Argumentó que “para estar preparado para la próxima, difícil y complicada, elección presidencial, el PRI no requiere de fierros quemadores, grilletes o sogas que lo marquen, lastimen o secuestren. Por lo contrario, necesita, quizá, de actos contrición, buena fe y conciencia para facilitar soluciones o decisiones que ayuden a la construcción de un Partido competitivo”.

Para el Consejero Político Estatal, el PRI cuenta con expresiones grandes, medianas y pequeñas, también algunas diminutas. Todas tienen una talla, un peso y un atributo. “En decisiones de esta naturaleza todas cuentan, se cuentan y consecuentan, pero no hay que perder de vista que hay valiosísimos cuadros en lo personal, moral y profesional que pueden trabajar para todas las expresiones y todos los militantes. Eso precisamente es lo que necesita el PRI, un articulador de bases, expresiones e intereses partidistas que acumule la fuerza de todos y actúe en consecuencia hacia adentro y hacia afuera”.

Confió en que los líderes de las expresiones coexistentes en el PRI, a falta de consulta directa a las bases, se pueden poner de acuerdo en el programa y los perfiles para ocupar las sillas de un amplio comité directivo que no sólo centre la atención en la Presidencia y Secretaría General, sino que se extienda hacia las secretarías de Organización, Acción Electoral, Operación Política, Gestión Social, entre otras.

Explicó que desde su origen el PRI asimiló a las expresiones innatas con mayor fuerza nacional, regional y de base; hoy en día, el Partido coexiste con expresiones de pensamiento y acción perfectamente organizadas, las cuales dirigen, organizan y movilizan a sus huestes.

Para Isidoro Armendáriz, estas expresiones están integradas por cuadros, militantes y simpatizantes que a su vez hacen fuerza efectiva en los consejos políticos estatal y municipales. Esto no quiere decir que las expresiones suplan la representavidad auténtica de las bases, pero ayudan en la construcción de acuerdos y pactos internos del Partido.

Al señalar que lo anterior es perfectamente factible, recordó que la dirigencia del PRI del período 2007 – 2011, calificada por algunos como un liderazgo controvertido, no fue de un solo hombre ni de una sola mujer, absolutamente todas las expresiones estuvieron representadas y todas las candidaturas fueron consensuadas, por ello hubo una victoria contundente, con unidad y buenos candidatos.

En síntesis, asumió que, si en realidad se quiere aportar a los candidatos una porción ganadora de votos en la elección presidencial y demás elecciones del 2018, tendrán que dar un paso hacia adelante y enfrentar, con organización y fortaleza, el fuego cruzado de los dos principales adversarios.