Nuevo estadio de Bills señalado por deficiencias

Redacción

El nuevo Highmark Stadium, la flamante casa de los Buffalo Bills construida con una inversión de 2,200 millones de dólares, tuvo un debut agridulce en la pretemporada de la NFL. Aunque el equipo logró la victoria 29-14 sobre los Carolina Panthers, las miradas se desviaron hacia las severas deficiencias que presentó el terreno de juego.

El momento más crítico ocurrió en el primer cuarto, cuando una tacleada del defensivo Chau Smith-Wade sobre el mariscal suplente Kyle Allen arrancó un pedazo completo de pasto, raíces y tierra. La jugada obligó a que figuras como Josh Allen, DJ Moore, Dion Dawkins y Spencer Brown intervinieran manualmente para reinsertar el césped y pisarlo.

Fallas visibles y duras críticas en los vestidores

Las irregularidades en la superficie fueron constantes a lo largo del encuentro:

Inestabilidad del terreno: Anónimamente, un jugador de los Bills declaró a The Athletic que “el campo está fatal ahora mismo”. Otro integrante del plantel describió la superficie como “blanda, pero no en el buen sentido”.

Intervención arbitral y desperfectos: Los oficiales detuvieron el reloj en el primer cuarto para que el juez Tab Slaughter reparara tierra suelta en la zona de anotación. Hacia el último cuarto, se formaron pequeños cráteres entre las yardas 14 y 21, requiriendo que el especialista Reid Ferguson pisoteara uno de ellos antes de un punto extra.

Alertas previas: Antes del inicio, el receptor Dalton Kincaid y el defensivo Terrel Bernard reportaron baches al personal de mantenimiento. Por el contrario, el corredor James Cook fue de los pocos en calificar la cancha como “lisa”.

Tecnología de punta bajo observación

La falla del terreno resulta contradictoria dada la infraestructura del inmueble. El campo cuenta con pasto azul de Kentucky cultivado en Tuckahoe Turf Farms (proveedor de sedes como el Lincoln Financial Field y Fenway Park), instalado desde octubre de 2025. Además, posee un moderno sistema de calefacción subterráneo para evitar congelamientos y millones de dólares en maquinaria agrícola.

A pesar de que el sindicato de jugadores (NFLPA) y defensivos como Dorian Williams respaldan el uso de pasto natural por encima del sintético para mitigar el impacto físico, la fragilidad exhibida plantea dudas. Dos horas después del encuentro, 16 jardineros continuaban trabajando sobre el emparrillado para corregir los detalles de cara al resto de la campaña.

Con información de Excélsior.

Foto: X.