FIFA ajusta precios del Mundial 2026 tras críticas por encarecer boletos para aficionados

Redacción

La política de venta de boletos para el Mundial 2026 encendió una fuerte polémica entre aficionados y federaciones, luego de que la FIFA fijara precios elevados para una parte clave de las entradas destinadas a los seguidores de las selecciones nacionales, lo que obligó al organismo a realizar un ajuste parcial ante el rechazo generado.

A principios de este mes, la FIFA estableció precios de entre 180 y 700 dólares para los boletos que se venden a través de las federaciones de las selecciones clasificadas, conocidas como Asociaciones Miembro Participantes (PMAs). Estas entradas representan alrededor del 16 por ciento del total disponible y están dirigidas, en su mayoría, a los aficionados más fieles, aquellos que suelen acompañar a sus selecciones en eliminatorias y torneos internacionales.

La reacción de los grupos organizados de hinchas no tardó en llegar. Ante las críticas, el organismo anunció esta semana la creación de un nuevo “nivel de entrada” con boletos a 60 dólares. Sin embargo, esta medida apenas cubre el 10 por ciento de las entradas PMA, es decir, cerca del 1.6 por ciento del total de boletos del torneo, por lo que el impacto real es limitado.

El ajuste no responde tanto a una concesión a los aficionados como a un reconocimiento del riesgo que implicaba la estrategia inicial. Los seguidores que acceden a boletos vía PMA suelen ser los que aportan ambiente, color y ruido en los estadios, un elemento clave para la imagen televisiva del Mundial, principal producto comercial de la FIFA.

Especialistas y aficionados advierten que encarecer el acceso a este sector puede afectar la experiencia del torneo, al dejar las gradas en manos de invitados corporativos, público ocasional o turistas de alto poder adquisitivo, cuya presencia no genera el mismo entorno que los hinchas tradicionales.

Aun con el nuevo nivel de entrada, la mayoría de los boletos PMA se mantendrá en rangos elevados. Cerca del 40 por ciento se venderá en un “nivel de valor para hinchas” a precios aproximadamente tres veces mayores, mientras que el resto costará entre 450 y 700 dólares.

La FIFA sostiene que necesita maximizar ingresos, ya que el Mundial masculino es su principal fuente de financiamiento para el resto de sus competencias y programas, además de apoyar a sus 211 asociaciones miembro. También argumenta que precios más bajos facilitarían la reventa y el acaparamiento mediante bots, especialmente en un mercado como el norteamericano, acostumbrado a costos altos en eventos deportivos.

Pese a ello, el episodio dejó una señal clara: la presión organizada de los aficionados puede influir en las decisiones del organismo. Aunque el retroceso fue mínimo, abrió la discusión sobre el papel de los hinchas en un Mundial cada vez más diseñado para la televisión, pero que aún depende del ambiente que solo ellos pueden generar en las gradas.