Gominolas para ciclistas: beneficios, límites y cómo calcular la dosis

Redacción

Ciudad de México.-En el ciclismo de ruta y de montaña, las gominolas y chucherías se han consolidado como una alternativa accesible frente a los geles energéticos comerciales. Aunque el organismo asimila la glucosa de forma similar independientemente de su origen, el uso de chuches en los entrenamientos exige ajustar la dosis, seleccionar la consistencia adecuada y complementar la hidratación y los electrolitos.

A diferencia de los productos deportivos que detallan de forma exacta su aporte de carbohidratos, las golosinas convencionales requieren que el deportista revise el etiquetado. Dado que una pieza aporta habitualmente entre 4 y 5 gramos de carbohidratos, cubrir una referencia estándar de 30 a 60 gramos por hora puede implicar el consumo de entre ocho y diez unidades. Para este fin, los expertos aconsejan elegir opciones blandas y bajas en grasa o fibra, evitando caramelos duros o cubiertos de azúcares ácidos para prevenir riesgos de atragantamiento durante el pedaleo.

A pesar de ser una opción económica y variada en sabor y textura, las golosinas presentan ciertas limitaciones en trayectos de larga distancia o alta exigencia. A diferencia de los geles especializados, no suelen ofrecer la proporción combinada de glucosa y fructosa optimizada para la absorción intestinal en ingestas elevadas, ni aportan el sodio y los electrolitos necesarios para reponer la pérdida de sudor. Por ello, se recomienda acompañar su consumo con suficiente agua para facilitar la digestión y recurrir a bebidas isotónicas o cápsulas de sales en días calurosos.