Redacción
Ciudad de México.- El histórico “quinto partido” de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 ha desatado una auténtica mina de oro y desesperación.
Con los boletos oficialmente agotados en la plataforma de la FIFA, el mercado secundario se ha convertido en la única vía para presenciar el choque de octavos de final ante Inglaterra en el Estadio Azteca este domingo, alcanzando cifras astronómicas que rozan lo absurdo.
En el portal StubHub, las entradas de Categoría 1 —las más codiciadas por su cercanía a la cancha del coloso de Santa Úrsula— se cotizan hasta en 2.3 millones de pesos. Para los bolsillos menos privilegiados, el boleto más “accesible” en dicha página escala a los 89 mil pesos en la cabecera norte alta. Por su parte, la plataforma Viagogo ofrece opciones que van desde los 67 mil pesos en las zonas más elevadas, hasta los 195 mil pesos por un asiento detrás de las porterías.
Esta burbuja inflacionaria no es nueva; desde el duelo ante Ecuador en dieciseisavos de final, la reventa ya reportaba costos de hasta 186 mil pesos. Este Mundial 2026 ya es catalogado como el más caro e inaccesible de la historia, una herida abierta para la afición que empeoró cuando la FIFA implementó tarifas dinámicas, elevando los precios oficiales (que van de los 60 a los 6,730 dólares) según la oferta y la demanda. Ver al Tri hacer historia nunca había costado tanto.
Con información de La Jornada
