Invitados critican la boda de Taylor Swift y Travis Kelce en Nueva York

Redacción

EU.-A una semana del enlace matrimonial entre la cantante Taylor Swift y la estrella de la NFL Travis Kelce, testimonios de asistentes recopilados por el diario británico Daily Mail revelaron que la millonaria celebración estuvo marcada por la desorganización, discursos inapropiados y dinámicas que algunos calificaron como “de mal gusto”. La pareja invirtió cerca de 20 millones de dólares para transformar el Madison Square Garden de Nueva York en un escenario de fantasía durante dos noches, pero la experiencia no cumplió con las expectativas de elegancia de todos los convocados.

Uno de los primeros inconvenientes reportados fue la excesiva duración de la ceremonia, donde los votos individuales de cada uno de los novios se extendieron por aproximadamente 20 minutos. Asimismo, durante la cena de ensayo celebrada el día previo, la actriz Lena Dunham incomodó a los cerca de 100 presentes al pronunciar un discurso en el que afirmó que el fútbol americano consistía únicamente en “hombres heterosexuales recreando pornografía gay”.

La logística de la comida también desató severas críticas debido a que los recién casados optaron por un formato tipo buffet con estaciones de sus restaurantes neoyorquinos favoritos. Los informantes señalaron que la presencia de mil invitados saturó el lugar, generando filas enormes, desorganización y la falta de espacios adecuados para sentarse, lo que obligó a celebridades de primer nivel a esperar su turno con plato en mano y a convivir con un mobiliario peculiar compuesto por mesas altas carentes de sillas.

Otra dinámica que dividió opiniones fue una rifa de una hora conducida por los propios novios justo después de la ceremonia, donde regalaron artículos de lujo como bolsos Chanel, relojes Cartier y un automóvil Chevrolet Chevelle de los años 70. Mientras algunos lo consideraron divertido, otros asistentes confesaron sentirse humillados y fuera de lugar, describiendo el acto como un “circo” o una convivencia con fanáticos donde los trataban como si fueran personas de escasos recursos, provocando que muchas figuras famosas decidieran no participar.

Finalmente, varios invitados sugirieron que la boda pareció más un evento corporativo de beneficencia o de relaciones públicas que una reunión íntima, ya que algunos ni siquiera conocían bien a la pareja. Según los testimonios, Swift utilizó la velada como una plataforma de networking para pasear a Kelce por el salón y presentarlo con directores y estrellas influyentes de Hollywood como Steven Spielberg, Tom Hanks, Brad Pitt, Adam Sandler y Tom Cruise, buscando impulsar su futura carrera actoral tras su retiro del deporte. Aunque el círculo íntimo y el cuerpo de seguridad impidieron que viejos amigos se acercaran a los novios, fuentes cercanas aseguran que la pareja terminó feliz y ajena a las críticas.