Ciudad de México.- La Luna, satélite natural y fuente inagotable para historias de ciencia ficción, ahora se enfrenta a una realidad compleja.
Y es que la Luna se está alejando de la Tierra a un paso de 3.8 centímetros por año y que comienza a generar expectación entre especialistas, debido a los fenómenos naturales que pueda ocasionarnos.
De acuerdo a un informe de Cristian Pérez y Eugenio Fernández Aguilar para Muy Interesante, este fenómeno ha sido medido con gran precisión gracias a los reflectores láser que las misiones Apolo instalaron en la superficie lunar, ha permitido a los científicos comprender una serie de cambios que la Tierra experimenta. El alejamiento no es constante, pero tiene un impacto directo en la duración de los días terrestres, que se están alargando, así como en las mareas oceánicas.
La atracción lunar causa que los océanos se abulten, generando las mareas. Como la Tierra gira más rápido que la Luna, este abultamiento oceánico va por delante del satélite, creando un “tirón” gravitacional que frena la rotación terrestre. Esta energía perdida por la Tierra no desaparece, sino que se transfiere a la Luna, empujándola a una órbita más alta y, por ende, más lejos.
Este proceso es considerado lento, pero sus efectos son significativos en la escala del tiempo geológico y astronómico. A medida que la Luna se aleje, los días terrestres se seguirán alargando. Además, este alejamiento gradual tendrá un impacto en los eclipses solares totales. Actualmente, la Luna oculta por completo al Sol debido a una coincidencia de tamaños aparentes. Sin embargo, conforme se aleje, su disco en el cielo se verá más pequeño, haciendo que los eclipses totales se vuelvan imposibles, dejando solo los eclipses anulares.
A pesar de que este proceso es una realidad, no hay motivo para la preocupación a escala humana.
Con información de Muy Interesante.
