Redacción
Ciudad de México.-A pesar de ser un elemento habitual en las terrazas y jardines durante las cenas estivales, las velas de citronela carecen de la eficacia necesaria para evitar las picaduras de mosquitos. Aunque el aceite esencial de esta planta posee propiedades repelentes, el formato en vela libera concentraciones muy reducidas que se dispersan rápidamente con la menor corriente de aire, impidiendo la formación de un escudo protector en espacios abiertos. Su utilidad se limita principalmente a un fin decorativo y ambiental por su aroma y luz.
Para una protección efectiva respaldada por organismos sanitarios y de consumidores, se recomienda el uso de repelentes cutáneos con principios activos como el DEET o la icaridina, aplicados según las indicaciones del fabricante. En cuanto a la cobertura de áreas específicas, los dispositivos de difusión especializada —como los de la marca Thermacell— ofrecen mayor efectividad. Asimismo, colocar un ventilador potente enfocado hacia la parte inferior del cuerpo dificulta el vuelo de los insectos y dispersa el dióxido de carbono y los olores corporales que utilizan para localizar a sus víctimas.
