Redacción
EU.-El denominado “Yellow Day” o “Día Amarillo”, conmemorado cada 20 de junio, se ha consolidado como una propuesta para identificar la jornada del año con mejores condiciones astronómicas, climáticas y sociales para el optimismo humano, posicionándose en contraposición al conocido “Blue Monday” o día más triste del año.
La fecha coincide con la víspera del solsticio de verano en el hemisferio norte —programado en México para la madrugada de este 21 de junio—, fenómeno que aporta el mayor número de horas de luz solar en el año. De acuerdo con expertos en salud, esta exposición lumínica estimula la producción de serotonina, neurotransmisor directamente ligado a la satisfacción y la regulación del estado de ánimo.
Asimismo, la llegada de temperaturas agradables incentiva las actividades al aire libre y el contacto con la naturaleza en su etapa de mayor esplendor, factores que la ciencia vincula con la reducción del estrés. A esto se suman variables sociológicas como la proximidad de los periodos vacacionales, las expectativas de descanso laboral y académico, y el incremento de eventos comunitarios, festivales y reuniones que refuerzan los vínculos afectivos. Finalmente, la psicología del color atribuye conceptualmente al amarillo nociones de vitalidad, energía y creatividad, redondeando las razones por las que este día es considerado un espacio de reflexión sobre el bienestar y la calidad de vida.
