‘Moana’ se hunde en taquilla mundial

Redacción 

La nueva versión live action de Moana tuvo un debut gris en la taquilla de Norteamérica durante su primer fin de semana, recaudando apenas 43 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, de acuerdo con las estimaciones oficiales distribuidas por el estudio este domingo.

La cifra resulta especialmente fría si se considera que la producción de la cinta ostenta un presupuesto estimado de 250 millones de dólares (sin contar gastos de distribución y publicidad). En el terreno internacional, el largometraje sumó 52 millones de dólares repartidos en 50 mercados extranjeros, consolidando un estreno global de 95 millones de dólares.

El tibio recibimiento comercial sorprende al tratarse de una de las propiedades intelectuales más lucrativas y reproducidas en la historia de Disney+. La cinta original de 2016 se mantiene como el contenido más visto de la plataforma de streaming, mientras que su secuela animada, Moana 2, superó la barrera de los 1,000 millones de dólares globales tras romper récords históricos en el Día de Acción de Gracias.

Sin embargo, especialistas de la industria sugieren que el estudio pudo haber saturado el mercado al programar este ambicioso proyecto a escasos 19 meses del estreno de la segunda parte animada, además de tener que competir directamente en cartelera con pesos pesados de la animación como Minions & Monsters y Toy Story 5.

Dirigida por Thomas Kail, la película cuenta con el regreso de la superestrella Dwayne “The Rock” Johnson en el papel del semidiós Maui y presenta a la joven Catherine Laga’aia encarnando a la intrépida princesa polinesia. Si bien el desempeño de Laga’aia fue aplaudido, la producción naufragó ante la mirada de los especialistas.

El dilema de los remakes de Disney

El desempeño de Moana vuelve a poner sobre la mesa el debate en Hollywood acerca de la viabilidad a largo plazo de los remakes en acción real de Disney. Aunque títulos pasados lograron convertirse en éxitos de taquilla indiscutibles, la polarización de la crítica y la fatiga del público ante fórmulas repetitivas demuestran que la nostalgia ya no es una garantía absoluta para llenar las salas de cine.

Con información de AP

Foto: Disney