Redacción
La OCDE volvió a bajar su expectativa para la economía mexicana y ahora prevé que el PIB crezca solo 1.2% en 2026, un ajuste que coloca su proyección por debajo del 1.3% estimado en septiembre, del 1.4% que calcula el consenso de analistas consultados por Citi y muy lejos del 2.3% que utiliza el Gobierno en el Paquete Económico 2026.
El recorte aparece en su informe semestral Economic Outlook 2025, donde el organismo sostiene que el mejor desempeño del próximo año estará apuntalado únicamente por un bajo desempleo, una inflación moderándose y tasas de interés más bajas, factores que sostendrán el consumo privado pese al entorno global adverso.
La organización también redujo su previsión para el PIB de este año a 0.7%, ligeramente abajo del 0.8% que tenía en septiembre, aunque por encima del 0.5% que calcula el mercado. Aun así, el crecimiento seguirá por debajo del promedio histórico de México entre 2000 y 2019, que fue de 1.8%.
Según la OCDE, la economía resentirá exportaciones debilitadas por el aumento de aranceles y la incertidumbre comercial, así como un consumo público y una inversión moderados por la continuidad de la consolidación fiscal. El organismo recordó que durante el pico de tensión arancelaria, en abril, llegó a anticipar una recesión para México, con un colapso de -1.3% en 2025 y -0.6% en 2026.
Para 2027, el organismo anticipa un repunte a 1.7%, aunque sin recuperar el dinamismo histórico.
En materia fiscal, la OCDE alertó que México cerrará 2025 y 2026 con un déficit de 3.6% del PIB, y que la deuda pública seguirá aumentando: 57.4% del PIB en 2025, 58.7% en 2026 y 59.4% en 2027. El organismo sugirió replantear el marco fiscal de mediano plazo para reducir el déficit y crear espacio para invertir en productividad, especialmente en educación.
En inflación, la OCDE difiere de Banxico: prevé que el INPC baje a 3.8% en 2025 y 3.3% en 2026, pero no llegará al objetivo puntual de 3% hasta 2027, cuando alcanzaría 2.9%. También recomendó cautela al banco central antes de continuar los recortes a la tasa, que estima cerrará 2025 en 6.25%.
El organismo advirtió que los aranceles aplicados por México a países sin acuerdo comercial agregarán presiones inflacionarias, aunque señaló que una renegociación rápida y exitosa del T-MEC podría detonar inversión y exportaciones más fuertes de lo previsto.
La desaceleración de Estados Unidos —2% este año y 1.7% en 2026— seguirá pesando sobre México. Para compensar, la OCDE propone acelerar la digitalización de las empresas, fomentar la competencia y estimular la creación de empleo ante un panorama internacional cada vez más incierto.
