Redacción
El eco de los festejos por la décima estrella de Cruz Azul sigue generando reacciones. Tras coronarse en el Estadio Olímpico Universitario al vencer 2-1 a Pumas en la Final de vuelta del Clausura 2026, la polémica se encendió debido a los gestos que algunos jugadores celestes dirigieron a la tribuna local. Días después de la tormenta, el mediocampista argentino Agustín Palavecino dio la cara, reconociendo que la euforia desmedida influyó en su comportamiento.
En entrevista con el periodista César Merlo, el volante explicó que las celebraciones tuvieron un trasfondo ligado a las críticas recibidas durante el torneo por la falta de un inmueble propio. “Estábamos dando vuelta con la copa, fue un poco más que nada el folclore, de que hablaron tanto que no teníamos estadio y creo darle la vuelta en su cancha era un poco eso”, confesó.
Sin embargo, el ex de River Plate y Necaxa mostró autocrítica y admitió que esas actitudes no definen quién es. “Hoy en día por ahí esos gestos me arrepentiría por cómo soy. No me siento orgulloso, pero era el momento de la euforia y era disfrutar con los compañeros”, declaró.
Más allá del incidente, el impacto deportivo de Palavecino en su primer semestre como cementero fue incuestionable. Consolidado en el mediocampo junto a José Paradela, el argentino cargó con el peso ofensivo del equipo tras sufrir varias bajas en el ataque. Sus cinco goles en fase regular y su tanto clave en semifinales ante Chivas lo convirtieron en un pilar indispensable para la obtención del campeonato celeste.
