Plan Nacional de Población advierte  rezago educativo en México

Redacción 

México enfrenta una transformación demográfica profunda y acelerada. El nuevo Plan Nacional de Población 2026-2030, elaborado por la Secretaría de Gobernación a través del Registro Nacional de Población (RENAPO), advirtió que el país avanza rápidamente hacia una sociedad longeva, con familias cada vez más pequeñas, bajos índices de fecundidad y un nivel de escolaridad promedio que alcanza apenas los 10.2 años de estudio.

El diagnóstico, formulado con datos del INEGI, resalta el drástico contraste con el panorama del siglo pasado: mientras que en la década de los 70 la tasa de crecimiento poblacional se sustentaba en un promedio de 3.21 hijos por mujer, hoy el crecimiento general es menor al uno por ciento. En contraparte, la esperanza de vida se ha elevado a una media de 75.85 años (79.42 años para mujeres y 72.74 años para hombres), lo que significa que la población vive más tiempo, pero genera menos relevo generacional.

“El país se encuentra en un proceso de envejecimiento acelerado que acarrea cambios profundos y significativos que impactan en la estructura por edades, la distribución territorial de la población y un amplio conjunto de necesidades sociales”, señala el documento oficial.

Esta transición también se refleja en la composición de los hogares. El promedio general de integrantes se situó en 3.3 personas por vivienda (3.5 si la jefatura es masculina y 3 si es encabezada por mujeres), con una clara tendencia a la baja debido al incremento de los hogares unipersonales y a los nuevos patrones reproductivos.

Aunque para este 2026 el grueso de la población mexicana se concentra en edades potencialmente productivas y reproductivas —los adultos de 30 a 59 años representan el 38.56% y los jóvenes de 12 a 29 años el 29.74%—, el margen de envejecimiento es inminente. Actualmente, los menores de 12 años constituyen el 18.45% de los habitantes, frente a un 13.24% de adultos mayores de 60 años. No obstante, el RENAPO proyecta un punto de inflexión para el año 2034, momento en el que se estima que habrá una mayor proporción de adultos mayores que de niños (16.8% frente a 16.2%).

Ante esta realidad, el RENAPO estableció como prioridad máxima del plan el diseño de políticas públicas bajo un “enfoque de resiliencia demográfica”. El objetivo central será preparar a las instituciones y a la sociedad para mitigar los desafíos de una población envejecida, garantizando la sostenibilidad de los servicios básicos y el aprovechamiento de las capacidades productivas remanentes para el desarrollo del país.

Con información de Excélsior

Foto Ilustrativa.