Redacción
Tener una mascota en el hogar implica un compromiso que va mucho más allá de la alimentación o los paseos diarios. Expertos en conducta animal coinciden en que entender las necesidades reales de los perros y actuar correctamente ante las situaciones cotidianas es fundamental para garantizar su bienestar, desmontando ciertos hábitos populares que, aunque nacen del afecto, pueden resultar perjudiciales.
Una de las prácticas más comunes entre los propietarios es permitir que sus caninos duerman en la misma cama para fortalecer el vínculo afectivo. Sin embargo, profesionales en adiestramiento canino advierten que este hábito puede generar más problemas que beneficios.
El error de tratar a la mascota como un niño
Durante su participación en el pódcast ‘Morir de éxito’, el adiestrador canino Enrique Molina señaló que la antropomorfización o humanización de los animales es una de las fallas más recurrentes entre los dueños de mascotas.
“Muchas personas lo tratan como si fuera una persona o un niño pequeño, y eso puede generar ansiedad, inseguridad y problemas de comportamiento en el animal”, explicó Molina.
El especialista enfatizó la importancia de que el canino cuente con su propia zona de descanso delimitada dentro de la vivienda, desaconsejando que compartan la cama con sus tutores: “No lo recomiendo por higiene y porque el perro invade un espacio muy personal del dueño. Considero importante que el perro tenga su propio lugar, especialmente al principio”.
Espacios definidos e higiene: la visión de los expertos
En la misma línea se pronunció el adiestrador Víctor Mañero en una intervención para el pódcast ‘López and López’, quien apeló tanto al límite de dinámicas jerárquicas dentro del hogar como a razones sanitarias para fundamentar la separación de espacios.
“Donde descansa el humano, no descansa el perro. El perro tiene su cama y yo tengo mi cama. Y si no, cuando tu perro se revuelque en barro o en una mierda de vaca, métetelo en la cama y luego me cuentas”, sentenció Mañero de forma contundente.
Las advertencias de los especialistas sugieren que la clave para un vínculo sano entre perros y dueños no reside en tratar al animal como a un ser humano, sino en respetar sus necesidades biológicas y etológicas mediante la creación de rutinas claras y espacios propios.
Con información de mundodeportivo.com
