Gilberto Valadez
Aguascalientes, Ags.- Construido con una inversión inicial de cuatro millones de pesos y una posterior remodelación que implicó otros cinco millones, el primer velódromo de Aguascalientes cumplió 25 años de su apertura; ahora prácticamente en el olvido.
Aunque en el pasado llegó a ser escenario de competencias nacionales, torneos de clase mundial, entrenamiento de ciclistas olímpicos o espacio para marcas mundiales, apenas se utiliza en la actualidad.
El aforo quedó desplazado luego de la apertura de un segundo velódromo, éste con mayores condiciones e inversión, dejando en el pasado la promesa de autoridades que señalaban que el primer velódromo no quedaría como un “elefante blanco”.
Prometer no empobrece…
Contemplado como un proyecto de alcance internacional, la iniciativa de un velódromo de ciclismo en Aguascalientes tomó forma durante el primer gobierno de extracción panista que inició funciones en 1998. La obra se empezó a construir sobre un predio que albergaba una pista de atletismo y campo de futbol localizado en el entonces Instituto Aguascalentense del Deporte, que más tarde pasó a denominarse Instituto del Deporte del Estado (IDEA). Su denominación actual.
Finalmente el velódromo local quedó inaugurado el 23 de enero de 2001, durante un acto oficial encabezado por el ejecutivo Felipe González González y el entonces director de la Comisión Nacional del Deporte (Conade) Nelson Vargas.
Según datos oficiales, el costo de la obra fue por cuatro millones 169 mil 135 pesos, de los cuales la Conade aportó dos millones 447 mil 500 pesos. La obra consistió en una pista de concreto de 333.33 metros, ocho grados de pendiente en sus rectas y 34 grados de pendiente en las curvas. Durante la jornada de apertura, el veterano ciclista Sabas Cervantes impuso récord nacional en 10 kilómetros categoría Master, con tiempo de 14.30.44 minutos.
Desde un comienzo, el inmueble generó cuestionamientos en torno a su viabilidad. Alfredo Morales Shaadi, en su momento director del IDEA, garantizaba a los medios locales que el Velódromo no se convertiría en “un elefante blanco”.
Años después, al velódromo se le agregó una rampa subterránea de acceso a sus instalaciones, así como algunas tribunas de cemento en la zona oriente, junto a un alumbrado para actividades nocturnas.
Foro mundial
Al tiempo, el velódromo de Aguascalientes albergó actividades de la Unión Ciclista Internacional (UCI) como algunas fechas de la Copa del Mundo de Ciclismo en los años 2003 y 2004; así como el certamen Seis Días de México en 2002 y 2006. Junto con competencias de ciclismo en la Olimpiada Nacional de 2002.
A comienzos del 2004, la pedalista Belem Guerrero entrenó en el inmueble de Aguascalientes como parte de su participación en los Juegos Olímpicos celebrados ese año en la ciudad de Atenas. El esfuerzo de Guerrero terminaría dando frutos cuando alcanzó una medalla de plata en la carrera por puntos, de la máxima justa deportiva del planeta.
Para mediados de 2007, se destinó una partida estatal de cinco millones de pesos en la rehabilitación de la infraestructura del Velódromo. Lo anterior después que Aguascalientes fue designado como sede para recibir el Campeonato Mundial Juvenil de Ciclismo de la UCI, disputado del 4 al 12 de agosto de aquel año.
Ese Mundial Juvenil recibió la presencia de futuras estrellas del deporte como el australiano Jack Bobridge, a la postre campeón mundial en la prueba de persecución. En cambio, México logró un segundo lugar dentro del torneo mediante la presencia de la mexiquense Jenny Ríos en la prueba por puntos.
Contrarreloj
Pero en 2004, el nuevo gobierno estatal del panista Luis Armando Reynoso consideró que no era suficiente la existencia de un velódromo en una ciudad con menos de un millón de habitantes y a comienzos de 2009 autorizó la construcción de un segundo inmueble para el deporte velocípedo.
Pero en esta ocasión los costos del proyecto superaron ampliamente a su antecedente. El nuevo velódromo sería un domo techado, con pista de madera. También se avaló construir en su interior un patinódromo y otras instalaciones deportivas para una inversión total de 110 millones de pesos.
La construcción de esta infraestructura generó cuestionamientos entre la oposición e incluso entre algunos atletas locales, quienes censuraron que el presupuesto fuese “derrochado” en ese tipo de obras de “relumbrón”. El gobierno panista se justificó diciendo que los dos velódromos tenían funciones distintas. El primero enfocado a la formación de nuevos talentos y el nuevo para ciclistas de alto rendimiento.
El nuevo velódromo ubicado a un costado de la avenida Manuel Gómez Morín de esta capital sería denominado entonces Domo Bicentenario y en sus instalaciones, la UCI avaló disputar dos fechas del Campeonato Mundial de Ciclismo en el año 2013. También a la postre fue buscado por ciclistas internacionales en aras de romper alguna marca mundial.
Por el contrario, el primer velódromo quedó prácticamente en el olvido.
Salida en el olvido
A finales de 2012, algunos diarios de Aguascalientes dieron a conocer que el aforo se encontraba tan descuidado, que ni siquiera el césped de su zona central había sido podado.
Actualmente, la pista de concreto no se encuentra en malas condiciones, aunque sí muestra fisuras y los logos pintados como el de la Conade, se decoloraron. El olvido es más notorio alrededor, pues algunos puntos del velódromo son utilizados como bodegas, hay pintas en sus paredes y la puerta metálica de acceso subterránea fue vandalizada.
Irónicamente su mayor actividad parece encontrarse en una pista de patinaje sobre ruedas que se abrió después y hiyymuestra más actividad que la misma pista, donde ocasionalmente hay ciclistas rodando. Nada que ver con sus años de apertura.
En suma, ante el interés de las autoridades por el Domo Bicentenario, el primer velódromo no ha vuelto a recibir competencias de alto impacto en sus instalaciones, volviéndose lo que se quiso evitar: un elefante blanco.


