Redacción
El Tribunal Superior de Australia puso punto final a una de las batallas de marcas más mediáticas de los últimos años. En una decisión mayoritaria, el máximo órgano judicial del país dictaminó que la diseñadora local Katie Perry (nombre de nacimiento de la demandante) tiene pleno derecho a utilizar su marca comercial, desestimando las acusaciones de confusión y violación de propiedad intelectual presentadas por el equipo de la estrella del pop, Katy Perry.
La cronología de los hechos fue clave para la sentencia. Katie Perry solicitó el registro de su nombre para su marca de ropa en abril de 2007, meses antes de que la cantante saltara al estrellato mundial con el hit “I Kissed a Girl”. El tribunal aceptó que, en aquel momento, la diseñadora australiana no tenía conocimiento de la existencia de la artista (nacida como Katheryn Hudson).
Aunque el equipo de la cantante intentó frenar el registro en 2009 mediante cartas de cese y desistimiento, la marca de la diseñadora fue otorgada oficialmente en julio de ese año. Por el contrario, la marca de ropa asociada a la cantante no se registró en Australia sino hasta noviembre de 2011.
Un revés judicial y económico para la artista
El conflicto escaló cuando la diseñadora demandó a la cantante argumentando que la venta de mercancía oficial durante el Prismatic World Tour en Australia violaba su marca registrada.
Como resultado, el tribunal ha ordenado que la cantante estadounidense asuma la totalidad de los gastos del proceso legal.
“Una victoria para los pequeños negocios”
Tras conocerse el veredicto, la diseñadora compartió su alivio y alegría a través de sus redes sociales, destacando el precedente que esto sienta para los emprendedores frente a las grandes corporaciones.
Con esta resolución, se cierra un capítulo de casi una década de litigios, dejando claro que, en el sistema de propiedad intelectual australiano, la prioridad del registro y el uso de buena fe del nombre propio prevalecen sobre el peso de la fama global.
Con información de Quien.
Foto: X.
