Redacción
Productores agrícolas mantienen bloqueos carreteros en Michoacán, Jalisco, Tlaxcala y Morelos ante la falta de acuerdo con el Gobierno federal sobre el precio de garantía del maíz blanco, luego de rechazar la oferta de 6 mil 50 pesos por tonelada y exigir un pago mínimo de 7 mil 200 pesos para cubrir los costos de producción.
En Michoacán, las protestas se mantienen en las casetas de Atlacomulco, Zinapécuaro, Ecuandureo, Panindícuaro y Vista Hermosa, así como en las carreteras federales Jiquilpan-Sahuayo, Jiquilpan-Zamora y Venustiano Carranza-La Barca. Las organizaciones campesinas advirtieron que la toma será indefinida. “La lucha sigue y arrecia”, publicó el Movimiento Agrícola Campesino en un desplegado.
En Tlaxcala, por segundo día consecutivo, campesinos bloquearon la carretera federal México–Veracruz, a la altura del tramo Sanctórum–Nanacamilpa, con tractores y camiones de carga. Las autoridades estatales pidieron a los automovilistas extremar precauciones y usar vías alternas. Los productores reclaman apoyos directos y precios justos para granos básicos.
Mientras tanto, en Morelos, campesinos cumplieron 24 horas bloqueando la autopista Siglo XXI, a la altura de Amayuca, municipio de Jantetelco. “El cierre hasta ahorita continúa, porque no han atendido nuestra demanda de que queremos un precio de garantía para nuestro maíz, un precio que nos permita sobrevivir”, dijo Marino Cázares, uno de los manifestantes. Acusaron que los subsidios federales terminan beneficiando a grandes empresas como Gruma y Maseca.
La crisis del campo también golpea a Jalisco, donde los bloqueos se multiplicaron de ocho a once puntos carreteros, afectando el ingreso y salida de la zona metropolitana de Guadalajara. Entre los tramos cerrados se encuentran la autopista 54D hacia Colima, la 90 hacia Ciudad de México, la 15D en Tepatitlán y la carretera a Tala.
Los productores, que forman parte del Paro Nacional Agrario, advirtieron que continuarán las movilizaciones hasta que el Gobierno federal acceda a instalar una mesa nacional que revise precios de garantía, financiamiento, soberanía alimentaria y apoyos directos.
“Estamos luchando por un campo digno y por el reconocimiento justo a nuestro trabajo”, expresaron las organizaciones en su pliego petitorio.
Con información de: La Jornada
