Trump anuncia tregua parcial entre Israel y Hezbolá pese a choques continuos

Redacción

EU.-El presidente estadounidense Donald Trump anunció que Israel y Hezbolá acordaron una reducción en sus combates tras una llamada telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y gestiones con el grupo libanés mediante intermediarios. Según el mandatario de EE. UU., las fuerzas israelíes que se dirigían a Beirut ya dieron media vuelta y Hezbolá aceptó frenar los disparos bajo la premisa de no ser atacados. Sin embargo, Netanyahu matizó que la conversación fue más una advertencia, asegurando que atacarán Beirut si el grupo libanés prosigue su ofensiva y que el Ejército continuará operando en el sur de Líbano conforme a lo planeado. Hasta el momento, el grupo libanés no ha emitido una respuesta oficial.

La embajada libanesa en Estados Unidos detalló que las autoridades de su país lograron la aprobación de Hezbolá a una propuesta del secretario de Estado, Marco Rubio, que establece que Israel no atacará los suburbios del sur de Beirut y el grupo no agredirá el norte de Israel. La tregua inicial, vigente desde mediados de abril, se rompió tras una nueva campaña militar israelí calificada como defensa propia, la cual obstaculiza también un acuerdo emergente para extender el cese al fuego con Irán, ya que Teherán exige que cualquier pacto incluya obligatoriamente a Líbano. De hecho, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió en redes sociales que la violación en un frente invalida el alto el fuego en todos los demás.

Pese a los esfuerzos diplomáticos, la hostilidad sigue latente sobre el terreno. Israel ordenó bombardear los suburbios del sur de Beirut (Dahiyeh) argumentando repetidas violaciones enemigas, lo que desató evacuaciones masivas y embotellamientos en zonas como Haret Hreik. Poco después de las declaraciones de Trump, se detectaron proyectiles desde el Líbano hacia el norte de Israel, obligando a los civiles a resguardarse. Adicionalmente, ataques aéreos en el sur libanés provocaron seis muertes, incluyendo la de un ciudadano sirio en Nabatiye, y causaron severos daños en el Hospital Jabal Amel en Tiro. Por su parte, la Fuerza Aérea de Israel interceptó dos proyectiles y un objetivo sospechoso, mientras que Hezbolá reportó ataques a tropas en Zawtar al-Sharqieh e infraestructura militar en Tiberíades.

La escalada ocurre justo un día antes de una nueva ronda de diálogos directos entre delegados de Israel y Líbano en Washington. Aunque Hezbolá rechaza las negociaciones confiando en la presión de Irán, un diplomático libanés anónimo confirmó que Beirut sigue comprometido con el diálogo iniciado en abril, las primeras pláticas en tres décadas entre ambas naciones sin relaciones formales. Al respecto, el presidente libanés Joseph Aoun reiteró que la vía negociada es más segura que la guerra, mientras que Nabih Berri, líder del Parlamento y aliado de Hezbolá, garantizó el compromiso del grupo pero cuestionó quién obligará a Israel a detenerse. En el ámbito internacional, Arabia Saudí condenó los avances israelíes y la subsecretaria general de la ONU, Martha Pobee, denunció ante el Consejo de Seguridad que la incursión de Israel viola la integridad territorial de Líbano, acusando a su vez a Hezbolá de infringir la resolución de 2006 que exige su desarme. Hasta la fecha, los enfrentamientos actuales registran 3,433 muertos y más de un millón de desplazados en Líbano, mientras que las bajas israelíes ascienden a dos civiles y al menos 26 soldados y un contratista, incluyendo un militar fallecido recientemente por un dron de fibra óptica de Hezbolá.